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Estiman que la cifra se triplicaría para 2030

Casi el 10% de la población argentina, afectada por diabetes



La diabetes afecta actualmente en la Argentina a casi el 10% de la población, aunque según la Federación Internacional de Diabetes, para el año 2030 se triplicaría la cantidad de pacientes que sufren esta enfermedad en todo el mundo. En nuestro país, según los resultados de la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, este mal afecta al 9,6% de la población, mientras que 9 de cada 10 personas con esta enfermedad padecen diabetes tipo 2, también conocida como "del adulto", en la cual en el organismo se altera la producción de insulina y la capacidad de utilizarla debidamente.

 

Cuando no está bien controlada, esta enfermedad puede lesionar progresivamente diversas partes del organismo, en especial los vasos sanguíneos y los nervios, dañando los ojos, los riñones, el corazón y los pies. Se desencadena por niveles deficientes de insulina - una hormona secretada por el páncreas para regular los niveles de azúcar en sangre- y una capacidad reducida de las células para utilizar esta sustancia.

 

El especialista León Litwak, médico endocrinólogo y jefe de la Sección Diabetes y Metabolismo del Hospital Italiano de Buenos Aires, afirmó que "la mayoría de las personas con diabetes tipo 2 en nuestro país no logra controlar los niveles de glucosa adecuadamente, y esto implica que tienen un mayor riesgo de padecer complicaciones a largo plazo, tales como ceguera, amputaciones y enfermedades renales".


A su vez, la  doctora Graciela Fuente, jefa de la Unidad de Nutrición del Hospital Durand, subrayó que "hay una base terapéutica sustentada en el cambio de estilo de vida, es decir el plan alimentario y la actividad física, que toda persona con diabetes tipo 2 debe tener indicada individualmente", y dijo que "sobre esa base luego se construye un edificio terapéutico farmacológico".

 

Nueva alternativa farmacológica


Sumándose a las medicaciones disponibles, fue aprobado en la Argentina liraglutida, el primer análogo del GLP-1 que se administra una vez al día, y que fue evaluado en estudios clínicos que incluyeron a más de 6.500 pacientes.


En esos ensayos, la medicación demostró reducir los niveles de glucosa en sangre "sistemáticamente mejor que las terapias para la diabetes más utilizadas, a la vez que disminuyó el peso y la tensión arterial y mejoró el funcionamiento de las células que producen insulina en el cuerpo", de acuerdo con lo señalado por los especialistas.


Además, debido a un mecanismo de acción específico que hace que la droga actúe sólo cuando el cuerpo lo necesita, "evidenció un bajo riesgo de hipoglucemia, que es la situación que se produce cuando los niveles de glucosa en sangre están por debajo de lo normal", según lo señalado.


"Esta medicación se aplica una vez por día, en forma subcutánea, independientemente de las comidas. No tiene el riesgo de producir un exceso de glucosa en el organismo, porque actúa sólo cuando es necesario", dijo Fuente en una conferencia de prensa.


Al respecto, Litwak remarcó que "los beneficios de esta nueva medicación, como disminución efectiva de la glucemia, pérdida de peso y reducción de la tensión arterial, contribuirán a que las personas puedan controlar mejor la enfermedad". Mientras que para Fuente, "la aparición de nuevos medicamentos como la familia de los agonistas del GLP-1 representa un aporte trascendental, dado que constituyen un carril de utilización de fármacos que ayudan a descender de peso en el contexto de obesidad que suele caracterizar al paciente con diabetes".


"Si éste no presenta una condición que indique indispensablemente la utilización de insulina, la opción de un agonista de GLP1 es absolutamente válida y se agrega al o a los fármacos orales que el paciente venía recibiendo", añadió.


Este nuevo fármaco cuenta con la aprobación de la Comisión Europea y de la ANMAT -la autoridad sanitaria argentina- para el tratamiento de la diabetes tipo 2 en adultos en combinación con medicaciones estándar como metformina, sulfonilurea y tiazolidinediona, según la situación específica de cada paciente.