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Es la tercera causa de muerte accidental en los más chicos

El peligro de las quemaduras en los niños

Por: Francesco Garabello

Por: Francesco Garabello

Las quemaduras son la tercera causa de muerte por accidentes en niños, después de los decesos provocadas por vehículos en vía pública y las asfixias por inmersión. Respecto al lugar en  donde suelen ocurrir, el hogar es el más frecuente y dentro de él, la cocina es el espacio más peligroso.

 

Estas lesiones se producen con mayor frecuencia en los dos extremos de la vida. Los adultos mayores son susceptibles a quemarse por la disminución de sus reflejos y los niños por el desconocimiento del riesgo.

 

La piel es el mayor órgano del cuerpo humano. Llega a ocupar aproximadamente 2 m², y su peso aproximado, en el adulto, es de 5 kg (6% del peso de una persona de tipo medio). Actúa como barrera protectora que aísla al organismo del medio que lo rodea, protegiéndolo y contribuyendo a mantener íntegras sus estructuras, al tiempo que actúa como sistema de comunicación con el entorno. Consta, fundamentalmente, de dos capas:  una superficial que se llama epidermis y una un poco más profunda que se llama dermis. Esta clasificación es importante, según afirma la Dra. María Teresa Rosanova*, porque permite clasificar las quemaduras en distintos grados:

 

• Las quemaduras superficiales: solo afectan  la epidermis.

 

• Las quemaduras de segundo grado o intermedias: se afecta por debajo la epidermis y parte superficial de la dermis.

 

•Las quemaduras más profundas, las de tercer grado o quemaduras B: son aquellas que comprometen la dermis y estructuras como los músculos o los huesos, etc.

 

Es importante saber que, en el mundo, unas 300 mil personas mueren por infecciones relacionadas con las quemaduras. Es muy importante en el hogar, prevenir  la posibilidad de que el niño se queme.

 

¿Cuáles son las causas de las quemaduras?

 

Pueden ser producidas por agentes físicos como el calor, al exponerse a la radiación solar sin tomar las precauciones del caso o por tiempos muy prolongados. El frío también puede generarlas cuando se da el contacto, por ejemplo con nieve, en forma muy estrecha y por mucho tiempo.

 

Otros elementos que capaces de provocar estas heridas pueden ser, entre otros, los líquidos calientes, el fuego, elementos químicos o radiaciones.

 

En el hogar, a menudo, los niños se cuelgan de las agarraderas de las cacerolas y se vuelcan encima líquidos calientes (té, café, leche, sopa, etc.). También al acercarse al fuego o a estufas encendidas, sus ropas pueden encenderse, especialmente si están hechas de materiales inflamables como el nylon. Otras formas de quemaduras frecuentes son aquellas producidas por la electricidad, al tocar enchufes o llevar los cables a la boca.

 

Prevención de las quemaduras

Algunas de estas causas pueden ser completamente prevenidas en el hogar si se toman las precauciones adecuadas para cada una:

 

• Al cocinar: evitar que las asas de las sartenes y las ollas queden al alcance de los niños y utilizar las hornallas de la parte posterior de la cocina, ya que por curiosidad los chicos pueden tomarlas y producirse entonces una escaldadura (quemadura con líquido caliente).

 

• Evitar el contacto con fuegos artificiales y pirotécnia porque también son una fuente importante de quemaduras y, posteriormente, el riesgo de la misma es que se infecte.

 

• Evitar que los niños jueguen con fósforos o encendedores porque, su curiosidad, los lleva a exponerse a la posibilidad de este tipo de accidentes.

 

• No tomar líquidos calientes o cocinar con los niños en brazos. Este tipo de evento es muy común y hace, de las quemaduras con líquidos calientes, una de las más frecuentes que vemos en el Hospital Garraham, asegura la Dra. Rosanova.

 

 

Cómo actuar frente a las quemaduras

 

Es importante saber qué debe hacerse frente a un niño que se encuentra quemado y, dependiendo de la causa de la lesión, existen diferentes medidas a tomar.

 

• En caso de una quemadura eléctrica, la Dra. Rosanova recomienda retirar al accidentado de la fuente de electricidad luego de cortar la corriente de manera adecuada ya que, de no hacerlo, se estaría corriendo el riesgo de sumar accidentados.

 

• Para las quemaduras con fuego, es necesario tratar que el niño ruede en el piso para evitar que se siga quemando. Cubrir la superficie quemada con apósitos o sábanas que se encuentren limpias e idealmente estériles. No aplicar ungüentos, pomadas o talcos porque estos elementos aumentarían la posibilidad de una infección en la herida.

 

• En caso de quemaduras por elementos químicos: tratar de limpiar la zona con agua no muy fría porque, si la superficie quemada es muy grande, puede producirse una hipotermia (baja de temperatura); ver si la respiración y los latidos del niño son los adecuados.

 

• Para todos los casos, es fundamental Llamar con urgencia al servicio de emergencias o, en caso de que el niño no se encuentre tan comprometido, llevarlo al centro de salud más cercano.

 

Para concluir, la Dra. María Teresa Rosanova vuelve a señalar la importancia de la prevención de las quemaduras en el hogar e insta a los padres a “ser muy cuidadosos con los elementos a los que están expuestos los niños” para evitar la posibilidad de accidentes domésticos.

 

*La Dra. María Teresa Rosanova es médica principal del Servicio de Infectología del Hospital J.P Garrahan.