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Propuestas para prevenirse y divertirse

Cómo mantener la mente activa después de los 60

Por: Celina Abud

Por: Celina Abud

Los talleres de gimnasia mental son una alternativa en expansión para estimular las funciones cognitivas, como la memoria, tras cumplir los 60 años. Pero si  a estos espacios se los hace “divertidos” al basarlos en asignaturas culturales como el arte, el cine o la música resultan aún más estimulantes. Y si las clases están cerca del hogar, la asistencia se vuelve  una materia “obligada” para los que quieren no sólo prevenir los olvidos y mantenerse en actividad, sino también para los que buscan encontrar nuevos amigos.

Estos cursos fueron los primeros que brindó la empresa “En Compañía”, una iniciativa surgida de Ludmila Marcote y Lucía Rebagliati, que además ofrece talleres de pensamiento positivo y salidas grupales. Con grupos de entre 7 y 15 personas, se propusieron que los mayores no sólo “mantengan sus niveles de desafío alto y aprendan cosas nuevas, sino también que encuentren un espacio para que sean escuchados”.

“Mi abuela fue una inspiración para nuestro proyecto. Ella siempre había sido una persona muy activa, que vivía para su trabajo y para su familia. Cuando se jubiló, puso toda esa energía en su hija y sus nietas y nunca dedicó un tiempo para ocuparse de ella misma”, relató Marcote. Entonces se preguntó con su amiga “¿qué podían ofrecer para que los mayores de 60 se tomen un momento para ellos, generen estímulos y a la vez, se diviertan?”

Cuando Marcote y Reblagliati comenzaron a investigar los servicios ofrecidos a esta población, notaron que la mayoría estaban relacionados a “algo patológico”. Entonces apostaron a una necesidad no del todo cubierta, ya que hoy “esa edad no está exclusivamente ligada a la enfermedad”, explicó Marcote.

Así abrieron el primer espacio de gimnasia mental en el barrio de la Recoleta, pero poco a poco la demanda creció y hoy un equipo de profesionales también los dictan en Caballito, Vicente López, Avellaneda, Barracas, Microcentro, Villa Urquiza y Palermo. “Vimos que a la gente le gustó la propuesta y que la encontró distinta a otros talleres organizados con este fin, porque lo hacíamos en base a distintas disciplinas, como por ejemplo, el arte, el cine, la música, la literatura, la improvisación y la lógica”, indicó Rebagliati, quien luego expresó la intención de que haya “una sede en cada barrio”. 

“Siempre recordamos a los asistentes que el tema de la pérdida de memoria está muy ligado a la atención que uno le presta a las cosas en un determinado momento. Y les aclaramos que nosotras también tenemos olvidos por estar pendientes de muchas cuestiones al mismo tiempo, ya que suelen pensar que sólo les pasa a ellos por ser grandes”, agregó.

Durante estos espacios, que se dictan una vez por semana durante 90 minutos, se les propone a los concurrentes a estar atentos a lo que ven u oyen, con el fin de mantener activa la mente y trabajar la memoria reciente y a largo plazo, la imaginación, la creatividad y el lenguaje. 

“Buscamos que las actividades sean variadas y divertidas. Por ejemplo les mostramos una escena de una película y después les preguntamos qué tenía puesto el protagonista, o cuántas mujeres había en el fondo. También les pedimos que ejerciten la creatividad y les preguntamos, por ejemplo, de qué creen que trata una película en base a su título”, explicó Rebagliatti.

También trabajan con canciones y se les pide a los asistentes que vuelquen en un papel todo lo que recuerdan de la letra; se les ofrece un texto desordenado para que lo organicen en párrafos coherentes y hasta se les hace resolver acrósticos o sopas de letra en base a distintas consignas. 

Incluso, para reforzar la actividad, envían acertijos vía Facebook bajo el nombre de “Agilizá tu mente”, con premios. De esa forma, también, ayudan a los participantes a ejercitarse con las nuevas tecnologías.

La devolución que reciben tanto las fundadoras como los profesionales que los dictan los talleres es, en palabras de Marcote, muy buena, ya que los adultos mayores “no sólo prestan la atención que antes no prestaban sino porque también se hacen de buenos amigos”. 

Nuevos servicios para antiguas necesidades

A medida que abrieron talleres en distintas sedes, Marcote y Rebagliati empezaron a organizar salidas grupales para que los asistentes se conozcan. Escapadas a puntos como San Pedro o Tigre, visitas a museos e incluso espectáculos nocturnos son algunas de las actividades ofrecidas para todos aquellos “que antes no se animaban a salir, porque no sabían quién podía acompañarlos”.

Por otra parte, “En Compañía” también cuenta con un  taller de pensamiento positivo, más orientado a la autoayuda. El objetivo de este espacio es acompañar en la aceptación de los cambios que los años conllevan. “Este curso, dictado un por profesional especializado, es 70% teórico y 30% debate, lo que está bueno porque los asistentes notan que las cosas no le pasan a ellos solamente”, indicó Marcote y agregó que “al estar acompañados, se ayudan entre ellos y se dicen que la vida continúa”.

En constante ampliación de horizontes, esta joven empresa que tiene poco más de un año hoy dicta más de 10 talleres con 250 asistentes y se contacta a diario con más de mil personas interesadas en que se abran sedes próximas a su localidad. Toda una prueba de que tras cumplir los 60, en palabras de Rebagliati, “se puede seguir creciendo”, en lugar de, tan sólo, envejecer.

Más información en: http://www.en-compania.com.ar/