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Se trata ahora de un virus estacional

Con la vacuna se puede frenar la gripe A

Por: Soledad Llarrull

Por: Soledad Llarrull

Los numerosos casos de gripe A registrados en lo que va del año en México y otros países de Latinoamérica generaron preocupación en cuanto a la posibilidad de un fuerte regreso de la enfermedad. A esto se suma que en el invierno nórdico esta cepa del virus influenza tuvo una circulación activa. ¿Qué debemos esperar los argentinos en los próximos meses?

“El regreso o no del virus pandémico AH1N1 no debería ser un inconveniente mayor”, afirma el doctor Ricardo Rüttimann, médico infectólogo de FIDEC y FUNCEI, organizaciones presididas por el doctor Daniel Stamboulian. Y explica: “Desde hace dos años, circula como virus estacional y la mayor parte de la población presenta algún grado de defensa frente a este agente infeccioso, ya sea porque se enfermó o porque se vacunó”.

El especialista señala que Argentina es uno de los países latinoamericanos que alcanzan los mayores porcentajes de personas vacunadas contra la gripe. “Si esas coberturas también se logran este año, y si mantenemos en el resto de la comunidad actitudes preventivas, nos pondría en una situación ventajosa y de liderazgo”, remarca.

La inmunización de la población –y fundamentalmente de los grupos de riesgo– es entonces la clave para frenar a la gripe, tal como sucedió en 2010 y 2011. “Es por esto que todos los años esta y otras infecciones respiratorias son motivo de acciones sanitarias, como las campañas de promoción de la vacunación que cada invierno realizan los Ministerios de Salud nacional y provinciales, con el apoyo de la comunidad médica y científica”, indica Rüttimann.

En 2011 Argentina incorporó al Calendario Nacional de Vacunación (CNV) la vacuna trivalente, que protege contra el virus AH1N1 y contra otras dos cepas que también circularon años anteriores: AH3N2 y B. Es importante destacar que el efecto protector sólo dura una temporada, por lo que es necesario inmunizarse en forma anual, aunque se trate de la misma vacuna.  

Según los expertos, la mejor época para aplicarla son los meses de marzo, abril y mayo. Rüttimann explica por qué: “La protección se inicia luego de 10 a 14 días de la vacunación y tiene un pico máximo luego de uno a tres meses. Alcanzados los seis a ocho meses, las defensas descienden a niveles no protectores. Esta curva de protección debería coincidir con la curva de circulación viral, que en nuestro país comienza en mayo, tiene un pico entre junio y agosto, y desaparece hacia el final de la primavera”.   

Los grupos expuestos a un mayor riesgo de sufrir complicaciones de la gripe y que, por ende, deben vacunarse son: los trabajadores de la salud, las embarazadas (en cualquier momento de la gestación), las mujeres que tienen bebés menores de 6 meses, los niños de entre seis y 24 meses inclusive, los niños y adultos de entre dos y 64 años que tienen enfermedades crónicas (respiratorias, cardíacas, renales, diabetes u obesidad mórbida) y los mayores de 65 años. Rüttimann remarca que los niños menores de ocho años que se vacunan por primera deben recibir dos dosis, separadas por un intervalo de cuatro semanas, para que la protección sea completa.

Como estrategia complementaria, para reforzar las acciones preventivas contra la gripe y sus consecuencias, este año el Gobierno nacional también incorporó al CNV la vacuna antineumocócica conjugada, para los lactantes y los niños menores de dos años. “Sabemos que el neumococo es la causa principal de neumonía en personas de todas las edades y que muchas veces se asocia al virus de la gripe para potenciar la infección”, detalla Rüttimann.  

Según informa el Ministerio de Salud de la Nación, se adquirieron 7 millones de vacunas antigripales para inmunizar en forma gratuita a los grupos de riesgo que ya se distribuyeron en todas las provincias del país. Por su parte, la Federación Farmacéutica (FEFARA) dio a conocer que el día 1 de abril se inició la campaña de vacunación antigripal y antineumocócica 2012 para los afiliados al PAMI, que se llevará a cabo de manera exclusiva en las farmacias. Ni las vacunas ni su aplicación tienen costo alguno para todos aquellos beneficiarios de esa obra social que figuren en el padrón y acrediten su filiación con el respectivo carnet. FEFARA aclara que el empadronamiento se constata desde la propia farmacia, a través de Internet.