Psicología
Una práctica danesa del bienestar

Cómo encontrar el secreto de la felicidad en tu propia casa

Celina Abud

Por: Celina Abud

Se dice que los daneses son los más felices del mundo. Por ese motivo, muchos nos preguntamos cuál es su fórmula.  Ahora un libro la publica. Se trata de un fenómeno llama Hygge (aunque se pronuncia "juga") y que consiste en disfrutar de planes sencillos cómodos y relajados, solos o en compañía, y por lo general, en la comodidad de la propia casa.

En Dinamarca, el Hygge se practica hace dos siglos, pero el nuevo lanzamiento literario “Hygge, la felicidad en las pequeñas cosas”, de Mike Wikin” volvió a ponerlo de moda. Es que si en un clásico día de invierno, usted disfruta de un chocolate caliente, en su sofá bello y confortable y mira su película favorita por más que afuera llueva, usted está practicando el clásico Hygge.

Dinamarca encabeza desde 2012 el ránking de World Happiness Report Update, en parte por sus políticas sociales, como semana laborales de 35 horas y los sueldos más altos de Europa. Pero en el índice también influye la adecuación a sus circunstancias geolocales. En uno de los lugares con peor climatología del mundo, los daneses aprendieron a convertir sus hogares en templos del bienestar.

La mayoría de los consejos Hygge que se exponen en el libro se centran en el hogar, núcleo de la vida social danesa, aunque esta práctica también es apta para el aire libre o incluso en el trabajo. Tampoco se limita sólo al época invernal, puede regir tu vida todos los días del año.

El bienestar propuesto se basa en la iluminación con velas, chimeneas, muebles de madera y mantas de textura blanda, además de todas las conductas que ayuden disfrutar del aquí y del ahora, como por ejemplo apagar el celular para disfrutar una cena en familia.

En las noches en donde no surgen ningunas salidas, el best seller ofrece un kit de emergencia  que incluye sugerencias para pasarla bien con nosotros mismos. Entre ellas están prender velas; disfrutar de una rica comida con lentitud y sin pensar en las calorías; leer un buen libro o ver una linda película o serie, además de tener tener un bello cuaderno a mano para escribir ideas.