Maternidad
Expertos lo explican

Por qué es tan difícil lograr un embarazo después de los 40



A los 30 años, el 70% de los óvulos de una mujer son genéticamente normales, mientras que a los 40 lo son sólo el 30%, afirmaron especialistas, que advirtieron que la edad avanzada "es una de las principales causas de infertilidad" y sugirieron métodos para lograr la maternidad tardía.

"Observamos que uno de los motivos por los que el porcentaje de infertilidad aumenta año a año es que las mujeres comienzan a buscar el embarazo a los 38 ó 40 años, cuando la calidad de sus óvulos decreció notablemente", explicó a Télam Fernando Neuspiller, director de la clínica IVI Buenos Aires.

El especialista apuntó que "es importante que las mujeres también conozcan las otras causas de infertilidad femenina, como la endometriosis, que sucede cuando el tejido uterino está fuera del útero; el factor tubo peritoneal, que se observa cuando las trompas de Falopio presentan algún tipo de lesión, y otros factores de riesgo como los miomas, enfermedades de transmisión sexual y cáncer".

Consultada sobre las causas por las que se posterga la maternidad, la psicóloga María Villamil afirmó que "ser mujer no es sinónimo de ser madre".

"El deseo de maternidad puede estar presente en algunas mujeres y en otras no. Hoy nos encontramos frente a mujeres que son conscientes de su no deseo y que se animan a decirle 'no' a ser madres", dijo la también profesional de IVI a Télam, quien enfatizó que "siempre existe la opción de preservar la fertilidad".

En ese sentido el especialista en fertilidad Carlos Carrere, del Grupo Procrearte, consideró que "la maternidad diferida es a la mujer lo que fue la píldora anticonceptiva en la década del 60: un triunfo para su libertad".

"Hoy la ciencia ofrece un servicio integral de preservación de la maternidad pensado para mujeres que por distintas razones desean preservar su potencial reproductivo", señaló.

Así, el congelamiento de óvulos puede ser la solución para un amplio grupo de mujeres que desean ser madres pero que tienen riesgos profesionales para encarar un embarazo (azafatas, personal de radiología, químicas, personal de las fuerzas armadas, deportistas), o que simplemente esperan el momento o la pareja adecuada.

"Dentro de las técnicas de preservación de la fertilidad, la vitrificación de óvulos es la única que permite conservar la capacidad reproductiva de la mujer hasta el momento en que desee el embarazo. La técnica permite posponer la maternidad el tiempo que se desee, pero hay una relación directa entre capacidad fecundante de los óvulos y edad", explicó a Télam Carrere.

Y completó: "A mayor edad, menor capacidad fecundante. Por ello, la decisión de congelar óvulos debería tomarse lo más temprano posible".

Se trata de un proceso de solidificación en el que los óvulos son tratados con sustancias crioprotectoras y sumergidos en nitrógeno líquido a una temperatura de 196 grados centígrados bajo cero, y cuya principal ventaja respecto a la congelación tradicional es que no se forman cristales de hielo que dañen al óvulo, explicó.

Consultado sobre cuándo es necesario visitar a un especialista en fertilidad, Neuspiller precisó que "si la mujer tiene más de 35 años y transcurrió más de un año de relaciones sexuales sin embarazo, ese es el momento".

"En los casos de edades avanzadas se recomienda consultar después de transcurridos seis meses de relaciones sexuales regulares sin lograr el embarazo", añadió.

Sobre los tratamientos disponibles, el médico detalló que algunos son la inseminación artificial y la Fecundación In Vitro (FIV).

La primera consiste en la colocación de una muestra de semen, previamente capacitada, en el interior de la cavidad uterina de la mujer: "De esa manera se acorta la distancia que separa al espermatozoide del óvulo y se facilita el encuentro entre ambos gametos. Ese tratamiento puede indicarse en parejas con esterilidad de origen desconocido, aquellas en que la mujer tiene problemas de ovulación o en las que el varón no presente una muestra de semen óptima", detalló.

"La FIV es otro tratamiento de fertilidad utilizado cuando ya se descartaron otros como la inseminación artificial, cuando el factor masculino es severo y la mujer presenta un factor tubárico (trompas de Falopio obstruidas)", agregó, y describió que consiste en la unión del óvulo con el espermatozoide en el laboratorio para luego transferirlo al útero materno.