Sexualidad
Un tema tabú

Estiman que dos millones de argentinos presentan algún grado de disfunción eréctil

Por: Celina Abud

Por: Celina Abud

Se estima que más de dos millones de hombres en el país tienen algún grado de disfunción eréctil (DE) y que sólo el 14% de la población se anima a hablar del tema con su médico. Así lo compartieron expertos durante un evento en el que presentaron nuevas alternativas terapéuticas para este problema.

A pesar de que es frecuente, continúa siendo un tema tabú. De acuerdo con el doctor Adolfo Casabé, médico urólogo  y Consultor de la Sociedad Argentina de Urología, “las consultas sobre problemas sexuales en los consultorios médicos casi siempre son al final de la entrevista con el médico, y raramente se expresan al principio o como el motivo principal de la visita”.

Esta “responsabilidad compartida” entre el médico y el paciente de no conversar sobre el tema puede “no sólo retrasar la llegada de una alternativa terapéutica, sino también perder la oportunidad de detectar otras patologías, porque la DE está estrechamente relacionada con los factores de riesgo de enfermedad cardiovascular”, indicó Casabé.

La DE se define como la incapacidad de lograr y mantener una erección suficientemente rígida para una relación sexual satisfactoria. Se estima que afecta a más de 152 millones de varones en todo el mundo y a más de 2 millones en Argentina.

Su origen puede ser orgánico, psicógeno o mixto. Entre las causas orgánicas se hallan la diabetes; alguna enfermedad endocrinológica; neurológicas como lesiones medulares; el consumo de ciertos medicamentos como antidepresivos o Finasteride, una droga que se usa para la pérdida de cabello y causas anatómicas, como peyronie, una enfermedad en la que se producen erecciones curvas y dolorosas.  Mientras que entre las psicológicas se encuentran la depresión, la ansiedad y los problemas de pareja.

Los expertos sostuvieron que su prevalencia se incrementa con la edad, hasta afectar  a más del 30% de los mayores de 50 años. Además, varios problemas médicos como la diabetes, la hipertensión, la obesidad y las enfermedades cardiovasculares constituyen factores de riesgo importantes para padecer DE.

Nuevo tratamiento tópico, sin efectos adversos

Existen distintas alternativas para su tratamiento. El médico, luego de detectar y tratar los factores causales, decide la mejor opción para cada paciente tomando como base las causas y la severidad de la condición, así como los hábitos sexuales.

El mercado ofrece medicamentos orales, inyecciones intracavernosas, dispositivos de vacíos y también implantes quirúrgicos. La terapia sexológica también se recomienda en aquellos casos donde se encuentran causas psicológicas de la disfunción.

Los comprimidos orales como el sildenafil o el tadalafilo son ampliamente utilizados. Sin embargo, se ha notificado una tasa de fracaso de entre el 11 y el 44% con el uso de estos fármacos, especialmente entre los pacientes diabéticos y los varones que han pasado por una cirugía de próstata.

Además, algunos pacientes optan por suspender el tratamiento debido a los efectos adversos como dolor de cabeza, dolor muscular o enrojecimiento facial. Y otros tienen prejuicio de ingerirlos por temer que su toma puede causar un evento cardiovascular.

De acuerdo con el doctor Ignacio Moncada, Jefe de la Sección Urología y Andrología del Hospital la Zarzuela de Madrid, España, indicó que “es mito que el sildenafil pueda generar un evento cardiovascular, pero lo que sucede es que la disfunción eréctil es un predictor de los eventos”. Y agregó que lo que sí puede suceder “son fuertes dolores de cabeza que muchos quieren evitar, además de dolencias gástricas, pero ahora existen nuevas opciones que los evitan”.

Para estos pacientes recién se lanzó en el país una nueva alternativa  para la disfunción eréctil: una crema tópica que se aplica en forma de una gota en el meato urinario. Su droga, el apostadil, actúa sobre el cuerpo cavernoso del pene y por su administración, presenta escasos efectos adversos y no interactúa con comidas ni alcohol.

Tras su colocación se relaja el músculo liso del pene y se produce una erección. Una vez colocada, la mayoría de los pacientes tienen la tienen en un período corto, de 5 a 30 minutos y su efecto se mantiene por más de una hora, según informaron en la presentación del producto, lanzado por laboratorios Ferring.

Esta medicación “a demanda”,  sin los efectos adversos  de los medicamentos orales, evita la necesidad de inyección o inserción de cánulas dentro de  la uretra, como se requiere con otras formulaciones.

El alprostadil tópico se presenta en una caja de 2 aplicadores de una dosis cada uno. Debe conservarse en heladera  y puede usar hasta tres veces por semana. No debe administrarse más de una dosis al día.