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Tres millones la padecen en EE.UU.

Sensor inalámbrico controlaría azúcar en sangre en diabéticos



Investigadores desarrollaron un sensor implantable que mide el azúcar en sangre continuamente y transmite la información sin cables, un hallazgo que, dijeron, representa un hito en el tratamiento de la diabetes.


El dispositivo funcionó en un cerdo durante más de un año y en otro por casi 10 meses sin problemas, reportaron en la revista Science Translational Medicine.


El descubrimiento acerca el campo de la diabetes al desarrollo de un "páncreas artificial", un dispositivo que pueda reemplazar las funciones naturales para controlar cómo el cuerpo administra el azúcar en sangre. También será práctico para las personas que necesitan controlar sus niveles de azúcar a diario, como los pacientes con diabetes tipo 2, escribió el equipo de la Universidad de California San Diego y la compañía privada GlySens Inc.


"Se puede operar el dispositivo por un año o más y tenerlo funcionando constantemente, grabando la glucosa de forma bastante satisfactoria", dijo el profesor de bioingeniería David Gough, quien dirigió el estudio para luego agregar: "Esperamos comenzar el primer ensayo humano en unos pocos meses".


El especialista reportó que su equipo está probando ese tipo de dispositivos experimentales en cerdos desde hace 31 años. A su vez, los fabricantes de dispositivos médicos están trabajando para desarrollar el llamado páncreas artificial para emitir insulina a pacientes con diabetes tipo 1, una enfermedad autoinmune en la cual el cuerpo destruye su capacidad de crear insulina y, por tanto, de destruir correctamente el azúcar.


Incluso con tratamiento, los vasos sanguíneos y los órganos finalmente son afectados y los pacientes pueden perder la visión, los órganos o las extremidades. Se estima que 3 millones de estadounidenses tienen diabetes tipo 1, que a menudo es diagnosticada en la infancia o la juventud.


El equipo de Gough dijo que su dispositivo también podría funcionar en las personas con diabetes tipo 2, que es mucho más común y está empeorando. Alrededor de 180 millones de individuos en todo el mundo padecen la enfermedad.

El implante usado en el estudio con cerdos es de 3,8 centímetros de diámetro y 12,70 de espesor, relató Gough para luego agregar: "Esperamos achicarlo en el futuro".

 

El dispositivo usa un sensor que detecta oxígeno en el tejido, donde es implantado para medir la glucosa. Pero lo más novedoso es que el autor pronosticó alternativas para que el monitor de glucosa envíe sus señales a teléfonos celulares.

 

"Hay padres con hijos diabéticos que pasan la noche preocupados porque su hijo puede sufrir una hipoglucemia nocturna", dijo. Un sensor implantado podría despertarlo si la glucosa cae a niveles peligrosos.

La Fundación de Investigación de Diabetes Juvenil, que ayudó a financiar el ensayo, trabajó con varias compañías para crear un páncreas artificial sin interrupciones.