Aprueban uso de botox para tratar incontinencia urinaria

La FDA, el ente de control de fármacos y alimentos de EEUU, avaló esta opción para los que la sufren por circunstancias neurológicas como la esclerosis múltiple y para los que padezcan hiperactividad en la vejiga. Esta terapia, que se aplica con una inyección, tiene una efectividad de nueve meses.

La Administración de Alimentos y Drogas de EEUU (FDA) aprobó el uso del botox para tratar la incontinencia urinaria en personas con circunstancias neurológicas graves, como la esclerosis múltiple, y que padezcan hiperactividad en la vejiga.

Las contracciones incontroladas de la vejiga en personas que sufren ciertos trastornos neurológicos pueden hacer que sean incapaces de controlar la orina, de manera que son tratados con medicación para relajar la vejiga y con catéteres para vaciarla regularmente, explicó la FDA en un comunicado.

Este tratamiento, recién aprobado por la FDA, consiste en inyectar toxina botulínica en la vejiga para lograr relajar sus músculos e incrementar la capacidad de la misma, de manera que disminuya la incontinencia urinaria, explicó la FDA en un comunicado.

Este problema, asociado a ciertos daños neurológicos “es difícil de manejar, y el botox es otra opción de tratamiento para estos pacientes», dijo George Benson, subdirector de la División de Reproducción y Productos Urológicos.

La inyección del botox se lleva a cabo mediante una citoscopia, un procedimiento que requiere anestesia general y que permite al doctor visualizar el interior de la vejiga. La duración efectiva del tratamiento es de aproximadamente nueve meses, precisó la administración.

La efectividad de este tratamiento fue demostrado en dos estudios clínicos con 691 pacientes que sufrían incontinencia urinaria producto de algún daño en la médula espinal o por esclerosis múltiple.

Ambas investigaciones mostraron estadísticamente disminuciones significativas en la frecuencia de los episodios de incontinencia sufridos por el grupo al que se le había aplicado el botox, en comparación con los que habían sido tratados con placebo.

Los efectos secundarios más comunes en los pacientes que han recibido este tratamiento han sido infección en el tracto urinario y retención urinaria, que tiene que ser tratada mediante catéter.

 
Además de ser usado para mejorar la apariencia de las arrugas faciales, el uso del botox también ha sido aprobado para el tratamiento de la migraña crónica, en ciertos casos de rigidez muscular, para sudoración en las axilas y para tratar a personas que sufran contracción ocular o tengan los ojos no alineados.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí