El 28 de setiembre de 2012, los científicos confirmaron 2 casos de una cepa viral nunca vista antes. Se trata de un nuevo coronavirus que causa enfermedad en humanos y animales y pertenece al género Betacoronavirus. Desde entonces, la zona más afectada es Medio Oriente, en especial Arabia Saudita y Jordania, pero el virus también se distribuyó en el Reino Unido, Francia, Alemania y en Túnez. Hasta mayo de este año, se desconocía si existía trasmisión interhumana, pero ese mes la Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó el contagio entre personas aunque se cree que no se debe a contacto casual sino a uno prologado y cercano. Por ahora, la mayoría de los casos confirmados por laboratorio son hombres mayores con condiciones médicas previas. Hasta el momento de publicación de este Boletín Epidemiológico (23 de mayo de 2013), se había confirmado la enfermedad en 43 personas, 21 de las cuales fallecieron.
En cuanto al nombre, la OMS lo llama nCoV, aunque recientemente también aceptó el consenso del Grupo de Estudio del Coronovirus del Comité Internacional en Taxonomía de Virus que propuso como designación para esta nueva cepa MERS-CoV, por las siglas en inglés que hacen referencia a la zona donde primero se detectó (Middle East Respiratory Syndrome Coronavirus).
Qué son los coronavirus
Son virus comunes que muchas personas adquieren alguna vez durante su vida. Usualmente causan de leve a moderada infección respiratoria alta. Su nombre se debe a la corona similar a espinas que tienen en su superficie. Existen 3 subgrupos principales conocidos como alfa, beta, gama, hay un cuarto al que provisoriamente se le asignó el nombre de delta. Estos fueron identificados a mediados de la década de 1960. Los cinco que pueden infectar al humano son: alfa coronavirus 229E y NL63, beta coronavirus OC43,HKU1 y SARS-CoV, el coronavirus que causa síndrome respiratoria aguda.
El mecanismo de infección que es conocido solo para el SARS, es a través de la tos o el contacto con superficies infectadas. La diseminación probablemente se realice de forma similar a la de los rinovirus, es decir, por contacto directo con secreciones respiratorias. La inmunidad se desarrolla luego de adquirir la infección, pero esto varía dentro de las diferentes cepas.
Si bien este novel coronavirus tiene similitudes genéticas con el Síndrome de Insuficiencia Respiratoria aguda Severa (SARS, por sus siglas en inglés), que causó una epidemia que en 2003 al infectar a 8.300 personas y causar la muerte a un 10% de ellas, la OMS aclaró que no se trata del mismo virus y también subrayó que, hasta ahora, la transmisión entre personas se dio en pequeños grupos acotados y que no hay evidencia de que tenga la capacidad para propagarse en forma generalizada.
Las manifestaciones clínicas incluyeron neumonía, enfermedad respiratoria aguda grave, fiebre, tos, acortamiento de la respiración, dificultad respiratoria y algún tipo de daño renal. Además, puede asociarse a crisis asmáticas y exacerbaciones de bronquitis crónica.
Recomendaciones para viajeros
La OMS y los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) no emitieron restricciones de viaje a la península arábiga (Arabia Saudita, Bahrain, Emiratos Árabes Unidos, Irán, Iraq, Israel, Jordania, Kuwait, Líbano, territorios de Palestina, Omán, Qatar, Siria y Yemen). Quien se dirija a esa zona, debería consultar a un especialista en Medicina del Viajero o en Infectología antes de partir para recibir la oportuna orientación. Durante la travesía, se aconseja mantener las medidas de higiene (lavado frecuente de manos con agua y jabón o con alcohol en gel, uso de pañuelos descartables para cubrir boca y nariz cuando tosa o estornude, no llevarse las manos a la cara o a la boca sin antes habérselas lavado).
Si en el destino o a los 10 días del regreso el viajero presenta síntomas respiratorios (tos, dificultad para respirar, fiebre), es clave la consulta médica inmediata.
Para ampliar:
OMS http://www.who.int/csr/disease/coronavirus_infections/en/