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Polémico: afirman que videojuegos violentos son inocuos para muchos niños

Los videojuegos violentos pueden aumentar la agresividad y hostilidad en algunos jugadores, pero también pueden causar beneficios al mejorar sus capacidades visuales y espaciales, y sus habilidades para crear redes sociales, dijeron científicos en un número especial de la revista Review of General Psychology. Por otra parte señalaron que este tipo de entretenimientos también pueden contribuir a controlar la diabetes y el dolor, y actuar como herramientas para complementar la psicoterapia.

 

Christopher J. Ferguson, de la Texas A&M International University  resaltó que los videojuegos violentos «son inofensivos para la gran mayoría de los chicos, pero resultan dañinos para una pequeña minoría con problemas de personalidad o de salud mental anteriores» para luego agregar que los estudios demostraron que este pasatiempo no engendró una generación de jóvenes con problemas.

«Investigaciones recientes mostraron que desde que los videojuegos se volvieron más populares, los niños en Estados Unidos y Europa tienen menos problemas de comportamiento, son menos violentos y logran mejores resultados en los exámenes estandarizados», explicó el editor invitado de la revista.

Por otra parte, Patrick Markey, de la Villanova University en Pensilvania, halló en un estudio realizado entre 118 adolescentes que ciertos rasgos de la personalidad pueden predecir qué niños se verán influidos negativamente por los videojuegos: si alguien se molesta fácilmente, es depresivo, sensible, o se muestra indiferente a los sentimientos de otras personas, rompe las normas y no cumple las promesas, puede tener más posibilidades de mostrarse hostil tras el uso de este tipo de entretenimiento.

«Los resultados muestran que es la combinación simultánea de estos rasgos de la personalidad la que puede producir una señal mucho más poderosa de los videojuegos violentos», dijo Markey para defender la hipótesis de que los afectados poseen disposiciones previas.

Pero en un ángulo más positivo, Pamela Kato, del Centro Médico Universitario de Utrecht, en Holanda, mostró en su investigación que los juegos elaborados con un objetivo concreto pueden ayudar a prevenir ataques de asma, aliviar la gestión del dolor y el tratamiento de la diabetes. T. Atilla Ceranoglu, del Hospital General de Massachusetts, en Boston, descubrió que también pueden ser utilizados también en la evaluación psicológica de niños y adolescentes.

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