Los primeros auxilios son los cuidados inmediatos que se aplican a las víctimas de accidentes o enfermedades repentinas antes de ser atendidos en un centro de salud. Tienen como propósito conservar la vida, evitar complicaciones, ayudar a la recuperación y asegurar el traslado a un centro asistencial.
Las emergencias que los requieren con más frecuencia son ataques cardíacos, asfixias por sofocación, inmersión, electrocución, obstrucción de las vías aéreas, intoxicación, heridas, traumatismos y quemaduras.
Las normas generales para prestar primeros auxilios son:
– Actúe si tiene seguridad de lo que va a hacer, no es suficiente tener buena voluntad para ayudar, las técnicas a aplicar son diferentes en cada caso, dependiendo de las necesidades de la víctima.
-Evite el pánico, conserve la serenidad para actuar con rapidez y eficacia.
-No se retire del lado del afectado y si está solo, solicite la ayuda necesaria, active el sistema de emergencia.
– Efectúe la revisación general de la persona para descubrir lesiones que no haya visto en un primer momento.
– Tener en cuenta las conductas P.A.S. La sigla hace referencia a Proteger a la víctima y al resto de personas del foco que origina la emergencia; Alertar, que es sinónimo de pedir ayuda y activar el sistema de emergencia (llamando al 107), y Socorrer a través de la práctica las medidas de auxilio.
Tips para un botiquín básico
Para brindar primeros auxilios, se debe contar con elementos de protección y curación reunidos en un botiquín ubicado en un lugar de fácil acceso para los adultos. Sus elementos imprescindibles son:
-Guantes descartables de látex, para no contaminar heridas y para seguridad del socorrista.
– Gasas y vendas estériles.
– Apósitos estériles.
– Cinta adhesiva.
– Tijera.
– Antisépticos: agua oxigenada.
– Alcohol en gel.
– El botiquín no debe contener medicamentos.
– Listado de teléfonos útiles (Servicio de emergencias, centro de toxicología, Hospital).
Con RCP, salvar una vida puede estar en sus manos
La supervivencia al paro cardíaco depende de tres pilares: el reconocimiento temprano del episodio, la activación inmediata del sistema de respuesta a emergencias y la calidad de la RCP administrada. La capacitación para esta técnica no es compleja y sólo demanda algunas horas. Es importante que estos cursos sean acreditados por una organización con trayectoria y experiencia e incluyan la práctica con simuladores humanos.
“Un 85% de los paros cardíacos en los adultos están ocasionadas por una fibrilación ventricular y más del 90% podrían revertirse si se realizara una desfibrilación en el primer minuto, pero si ésta se retrasa las posibilidades de sobrevivir desaparecen” explicó el licenciado en enfermería Sebastián Álvarez y agregó que “la utilización precoz del Desfibrilador Externo Automático (DEA) cuando está disponible y se tiene un mínimo entrenamiento en su utilización, obtiene mejores resultados”.