El Programa de Trazabilidad de Medicamentos que anunció el Gobierno apunta a evitar las falsificaciones, robos o adulteraciones mediante un código único para cada medicamento que deberá registrarse en el ANMAT y que podrá ser rastreado por varios canales.
El Ministerio de Salud consideró que con la implementación de este programa se podrán detectar productos ilegítimos, desalentar el robo y contrabando y detectar duplicaciones y desvíos de la cadena legal de comercialización.
Los códigos únicos e intransferibles de cada medicamento deberán inscribirse en una base de datos que compondrá la ANMAT y que podrá consultarse vía Internet, por teléfono o con mensaje de texto de celulares, según anticipó la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
En una primera etapa, se comenzará a aplicar el programa a partir del 15 de junio sobre doscientos productos comerciales, generados en base a ingredientes farmacéuticos conocidos como de «alto costo y baja incidencia» y destinados al tratamiento de patologías complejas.
Estas enfermedades complejas, en principio, son las oncológicas, el VIH/sida, hemofilia, artritis reumatoidea, fibrosis quística, tratamientos específicos contra el asma, acromegalia, degeneración macular húmeda y los de anemia relacionada con la enfermedad renal crónica.
También se incluirá en la primera etapa, el tratamiento de la hepatitis crónica, de trastornos autoinmunes, esclerosis múltiple, hipertensión arterial pulmonar, síndrome mielodisplásico y algunos casos de osteoporosis.
El sistema deberá ser implementado por todos los actores de la cadena de distribución y que intervengan en la entrega de medicamentos, como los laboratorios, distribuidoras, operadores logísticos, droguerías, farmacias y establecimientos asistenciales.