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Leches vegetales: ¿cuál es mejor?

Diferencias entre las leches vegetales para elegir la más conveniente (Foto: Pixabay)

Muchas personas utilizan las bebidas vegetales como alternativa a la leche de origen animal y, de hecho, popularmente las conocemos como «leches vegetales». Sin embargo, nutricionalmente no son equivalentes. Algunos nutricionistas han advertido sobre este hecho, así como sobre la excesiva cantidad de azúcar que aportan algunas de las bebidas vegetales que se comercializan. Y han recordado que estas bebidas vegetales no son un alimento imprescindible para llevar una dieta saludable. ¿Son realmente buenas para la salud las leches vegetales? Ante la mayor demanda de este tipo de bebidas por problemas como la intolerancia a la lactosa o alergias a la leche de vaca, un equipo de la Universidad McGill de Montreal (Canadá) ha querido arrojar algo de luz sobre estas cuestiones en el estudio que ha publicado en el Journal of Food Science and Technology poniendo el eje en las cuatro leches vegetales más consumidas en todo el mundo: la de almendras, la de soja, la de arroz y la de coco, cuyo valor nutricional compararon con la leche de vaca. Para ello estudiaron versiones sin endulzar de estas leches, para que el azúcar añadido no distorsionara el valor auténtico de cada leche.

 

1- Leche de soja, la más equilibrada

La leche soja lleva utilizándose como sustituto de la leche de vaca en Occidente desde hace más de cuatro décadas y se consume ampliamente como bebida saludable por su contenido en isoflavonas, fitonutrientes a los que se han atribuido propiedades anticarcinogénicas. A su favor juegan su riqueza en proteínas, equivalente a la de la leche de vaca, y que contribuye a una dieta equilibrada. En su contra, el sabor no gusta a todo el mundo, hay personas a las que no les sienta bien y contiene antinutrientes que pueden hacer que asimilemos peor otros nutrientes.

 

2- Leche de arroz, muy dulce

Es quizás, la que sale peor parada, aunque resulta útil como alternativa a las personas intolerantes a la lactosa o con alergias a la soja o a las almendras. Tal vez su punto más débil sea su alta proporción de hidratos de carbono, pues si no se es consciente de ella podemos fácilmente desequilibrar la dieta. Aporta algo menos de calorías que la leche de vaca, aunque es la que más se acerca en aporte calórico, pero la mayoría de sus calorías proceden de sus azúcares. Para los investigadores, los niños pequeños serían los más vulnerables a un desequilibrio en la dieta por un consumo elevado de leche de arroz.

 

3- Leche de coco, con más grasas que proteínas.

La leche de coco es una de las más consumidas en Asia y Sudamérica. Tomarla regularmente contribuye a reducir los niveles del colesterol LDL, que en niveles elevados se asocian a un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular. A su favor, es una leche ligera y con muy buen sabor. En su contra juegan su escaso aporte proteico y el hecho de que pierde valor nutricional con el tiempo, a los 2 meses de almacenamiento.

 

4- Leche de almendras, buen sabor pero pide refuerzo.

La advertencia que lanza el estudio es que, aunque la leche de almendras aporte buenos nutrientes, no podemos confiar en que supla a la de vaca y que necesitaremos recurrir a otras fuentes alimenticias para obtener nutrientes que quizá estemos dando por sentados. Las almendras son una buena fuente de ácidos grasos monoinsaturados que se consideran beneficiosos para mantener un peso saludable y para reducir los niveles de colesterol LDL. La leche que se elabora con ellas es ligera, contiene una pequeña cantidad de estas grasas, pero es pobre en proteínas.

 

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