Vacuna contra la tos convulsa ya es gratuita y obligatoria para las embarazadas

Por Soledad Llarrull.- Se trata de la triple bacteriana acelular, que también protege contra la difteria y el tétanos. Deberán recibirla las todas las futuras mamás, a partir de la semana 20 de gestación.

En 2004 Argentina comenzó a evidenciar un aumento del número de casos de tos convulsa (o coqueluche) en bebés. Esta reemergencia ocurrió también en otras regiones del mundo y, en el país, se mantuvo hasta causar, en 2011, la muerte de 76 niños, en su mayoría menores de cuatro meses. Frente a esta realidad, el Ministerio de Salud de la Nación emitió una serie de lineamientos para mejorar la cobertura de todos los grupos contemplados en el Calendario Nacional de Vacunación (CNV). Como estrategia complementaria para proteger a los lactantes, decidió extender la recomendación a las embarazadas –a partir de la vigésima semana de gestación– y a las madres de niños menores de seis meses.

La cartera sanitaria dio ahora un paso más en la lucha contra la infección. Por indicación de la Presidente de la Nación, Cristina de Kirchner, el jefe de Gabinete de Ministros, Jorge Capitanich, anunció en conferencia de prensa la incorporación al CNV de la vacuna triple bacteriana acelular para las embarazadas. Así, esta inmunización contra la tos convulsa, el tétanos y la difteria pasa a ser obligatoria y gratuita para todas las futuras madres, a partir de la semana 20 de gestación.

“La Presidente de la Nación nos encomendó a fines de 2011 que comenzáramos a vacunar a las mamás embarazadas, y así logramos reducir las muertes por coqueluche en niños menores de un año en un 87%.  Por eso, ahora que hemos demostrado la eficacia de esta vacunación, incorporamos a las embarazadas en forma obligatoria y totalmente gratuita”, señaló en un comunicado de prensa el ministro de Salud, Juan Manzur.

De acuerdo con las cifras dadas a conocer por el organismo oficial, el inicio en octubre de 2011 de la vacunación de las embarazadas y de las madres de menores de seis meses tuvo un gran impacto en el registro de muertes infantiles por tos convulsa: en 2012 la cifra ya se había reducido a 32 y, de acuerdo con datos preliminares, esta tendencia se mantiene, ya que en 2013 se reportaron 10 decesos.

“El impacto en la reducción de la mortalidad fue dramático y los datos de seguridad de la vacuna fueron realmente muy buenos. Con esto, y atentos a las recomendaciones emanadas de la Comisión Nacional de Inmunizaciones, las sociedades científicas y los expertos, surgió la decisión de la incorporación al CNV”, declaró a DocSalud.com Cristián Biscayart, consultor del Área de Recomendaciones Científicas del Programa Nacional de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles (ProNaCEI). Coincide con él Susana Devoto, médica infectóloga pediatra y miembro de la Comisión de Vacunas de la Sociedad Argentina de Infectología: “Sin dudas es una estrategia que funciona”. Además, recuerda: “Somos el único país de la región que vacuna a las embarazadas”.

¿Qué se espera ahora de la incorporación al CNV? “Por un lado, que sostenga los resultados alcanzados –señaló Biscayart y añadió–. A futuro, resta saber si tendrá también algún tipo de impacto en otras poblaciones infantiles, porque, en un principio, el objetivo principal era proteger a los bebés menores de seis meses y, luego, a los menores de un año, que todavía no tienen su inmunidad consolidada.”

Sobre las coberturas alcanzadas desde el inicio de la vacunación, el infectólogo afirmó que se consideran satisfactorias en todas las jurisdicciones. “Y si bien estamos conformes con la medida en que los profesionales la indicaron, la incorporación al CNV genera otra expectativa y da mayor impulso, sobre todo en la comunidad médica y en las especialidades a las que siempre ha sido más difícil llegar”, asegura.

Al respecto, Devoto opina: “Siempre hay ciertos temores y dificultad para vacunar a las embarazadas, incluso con una resistencia de algunos obstetras. Por eso, el hecho de que esté en calendario, que para nosotros significa algo así como una ley, nos ayuda, quita un poco el miedo”. Sin embargo, la también miembro de la Dirección Nacional de Maternidad e Infancia recuerda que la disposición oficial siempre tuvo apoyo: “En ciertos momentos donde hubo dificultades a nivel mundial para conseguir la vacuna, la prioridad siempre fue vacunar a la embarazada, porque veíamos que era eficaz”.

Una infección que afecta a chicos y grandes

La tos convulsa es una enfermedad respiratoria muy contagiosa, causada por la bacteria Bordetella pertussis. Es más frecuente en los niños menores de cinco años y puede ser grave para los menores de 12 meses, que son los más afectados. Con frecuencia, los adolescentes y los adultos jóvenes son la fuente de contagio, ya que con el transcurso de los años pierden los anticuerpos que genera la vacuna y, por lo tanto, pueden volver a adquirir la infección. Además, estos grupos suelen presentar cuadros atípicos que no se detectan como tales. Como la mayoría de los adultos no tiene síntomas, ellos son los principales transmisores de la enfermedad a los chicos.

Es por esto que Devoto remarca que la mujer debe vacunarse en la gestación, porque esto evita que luego pueda contagiar al recién nacido, quien solo podrá recibir la primera dosis de la vacuna correspondiente al cumplir dos meses de vida. “Existen evidencias de que los anticuerpos de la madre pasan al bebé a través de la placenta y, entonces, uno cubre también a ese bebé”, explica la especialista. Pero advierte que esta protección no implica que el niño no vaya a requerir luego su propio esquema de vacunación. “Lo que hacemos es darle una cobertura hasta que llegue ese momento”, detalla.

Las vacunas y refuerzos que protegen a los chicos también están incluidos en el CNV, así como la triple bacteriana acelular para los adolescentes de 11 años, que se aplica como tercer refuerzo. La incorporación de nuevas inmunizaciones al CNV garantiza la provisión de estos insumos críticos en todos los centros de salud públicos, sin que el acceso a los mismos dependa de las posibilidades económicas de los ciudadanos.

“En los últimos cuatro años, Argentina ha sido pionera en la inclusión del binomio madre-hijo en las estrategias de prevención primaria a través de las vacunas”, enfatizó Manzur. En este sentido, el ministro concluyó: “La vacunación de la embarazada ha demostrado un gran impacto sanitario, tanto en la salud de la mujer como de las criaturas, y en especial durante su primer año de vida, que es sin dudas el período de mayor vulnerabilidad de los más chiquitos”.

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