Clínica
Cada vez es más difícil de tratar

Resultados esperanzadores para crear una vacuna contra la gonorrea



Un estudio sobre los efectos de una vacuna contra la meningitis arrojaron datos esperanzadores para el tratamiento de la gonorrea, una enfermedad cada vez más difícil sanar debido a la resistencia a los antibióticos, destacaron científicos en un estudio.

Según la publicación, los individuos vacunados con el meningococo B, la bacteria responsable de la meningitis, son menos propensos que otros a ser infectados por la gonorrea, una enfermedad transmisible por vía sexual.

La publicación de este trabajo en la revista médica The Lancet se produce pocos días después de la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtiera que la gonorrea es cada vez más difícil de tratar, "incluso a veces imposible", debido a su creciente resistencia a los antibióticos.

El estudio podía otorgar "una nueva pista para el desarrollo de una vacuna", destacó The Lancet, que matizó que por el momento este objetivo no ha sido logrado, "pese a más de un siglo de investigaciones".

Los datos del estudio se basan en la observación de los resultados de una campaña de vacunación contra el meningococo B en Nueva Zelanda entre 2004 y 2006, que involucró a más de un millón de pacientes.

Al examinar los datos de 14.000 personas, los autores del estudio, determinaron que la vacuna reducía en un 31% los casos de gonorrea.

Pese a que los síntomas de la meningitis y los de la gonorrea son muy diferentes, las bacterias causantes tienen un gran parecido genético.

"Es la primera vez que observamos una protección contra la gonorrea gracias a una vacuna (aunque) el mecanismo de esta respuesta inmunitaria por el momento no se conoce", comentó una de las autoras del estudio, la doctora Helen Petousis-Harris, de la universidad de Auckland.

Según los autores del estudio, van a ser necesarias nuevas investigaciones para ver si las vacunas más recientes tienen un efecto similar.

La gonorrea es una infección que puede afectar los órganos genitales, el recto y la garganta. Se transmite durante las relaciones sexuales sin protección por vía oral, anal y vaginal.