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Selección natural

Otro beneficio de la leche materna



Fuentes: The New York Times

Es de consenso popular que la leche materna es la mejor opción a la hora de alimentar a un recién nacido. Pero a la ya conocida lista de beneficios, investigadores de la Universidad de California sumaron uno más: una parte de este alimento, que no puede ser digerida por los bebés, influye sobre la composición de bacterias que se hallan en el intestino, lo que protegería a los niños de otros patógenos.

 

Una subespecie de la bacteria Bifidobacterum longum, que se encuentra en las heces de los bebés alimentados a pecho, recubre el intestino de estos chicos para protegerlos de bacterias nocivas. Y si bien se sospecha que los chicos la adquieren de sus madres, curiosamente no fueron detectadas en adultos. Es por eso que el Dr. David Mills, uno de los autores de este trabajo, publicado en la revista Proceedings of the Nacional Academy of Sciences, se pregunta “dónde se esconden”.

 

El equipo que halló esta nueva propiedad (que no tiene que ver con la nutrición, pero sí con la protección) se completó con los doctores Bruce German y Carlito Lebrilla. Ellos arrojaron que esta sustancia indigerible, que favorece el desarrollo de las bifidobacterias, es una gran cantidad de azúcares complejos derivados de la lactosa, el principal componente de la leche.

 

Estos azúcares complejos son lo suficientemente largos para no tener una significación biológica, aún cuando constituyen el 21% de este alimento. Son muy similares a los que se encuentran en la superficie de las células humanas y son elaborados en las mamas por las mismas enzimas.

 

Los médicos autores se vieron sorprendidos de que la leche materna contenga tantos componentes que el bebé es incapaz de digerir. Pero además, hallar el elemento que selectivamente estimula el crecimiento de bacterias específicas, permite, a juicio de los investigadores, “ver lo genial de la estrategia, ya que las madres están reclutando otra forma de vida para cuidar a su bebé”.

 

Luego de las nuevas conclusiones, el Dr. German ve a la leche materna como “un asombroso producto de la evolución”, moldeado a través de la selección natural.