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Cómo cambia tu cerebro al hablar varios idiomas

¿Sabías que hay diferencias físicas entre los cerebros de las personas bilingües y los de las personas monolingües?

¿Las personas bilingues son mas inteligentes? (Foto: Pixabay)

Hablar varios idiomas tiene ventajas obvias para la comunicación, pero ¿podríamos por ser multilingües contar con beneficios adicionales, más allá de los lingüísticos?

Aprender idiomas ha pasado en los últimos años de ser una necesidad principalmente de carácter profesional, reforzando nuestra formación de cara a determinados puestos de trabajo, a ser una necesidad personal y social.

La sociedad globalizada en la que vivimos, nos empuja a relacionarnos de forma cotidiana con personas de todo el planeta. Una faceta que hace pocos años estaba reservada a los negocios de más alto nivel, hoy es tan natural como abrir cualquier red social e interactuar con el resto del mundo.

Cada vez son más las personas que dominan al menos un segundo idioma. Los niños empiezan a instruirse en una segunda lengua desde que empiezan a asistir a la guardería para adquirir una buena base de cara a su preparación académica. Adquieren destrezas y acostumbran su oído a un nuevo idioma a través del juego, con lo que incrementan su capacidad creativa y la competencia en resolución de problemas.

El cerebro humano es, todavía hoy, uno de los grandes enigmas de la ciencia. Su funcionamiento es el objetivo de multitud de estudios que no sólo quieren saber qué regiones cerebrales dominan determinados actos, sino que también intentan adelantarse a la aparición de enfermedades como el Alzheimer. En los últimos años, no obstante uno de los campos que ha ido atrayendo más interés es el de la adquisición y dominio del lenguaje y, en concreto, de cómo funciona un cerebro bilingüe, capaz de manejarse con la misma efectividad en dos idiomas distintos.

En la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona existe, por ejemplo, el grupo de investigación Brainglot cuyo objetivo es, precisamente, comprender no sólo los procesos de aprendizaje de dos lenguas, sino cómo el bilingüismo puede afectar a otras capacidades cognitivas del sujeto. Es decir, ¿son más inteligentes las personas bilingües? ¿Están mejor preparados para la multitarea? ¿Sus cerebros se mantienen «en forma», como quien dice, durante más tiempo?

 

El aprendizaje del lenguaje

El cerebro humano es, todavía hoy, uno de los grandes enigmas de la ciencia. Su funcionamiento es el objetivo de multitud de estudios que no sólo quieren saber qué regiones cerebrales dominan determinados actos, sino que también intentan adelantarse a la aparición de enfermedades como el Alzheimer. En los últimos años, no obstante uno de los campos que ha ido atrayendo más interés es el de la adquisición y dominio del lenguaje y, en concreto, de cómo funciona un cerebro bilingüe, capaz de manejarse con la misma efectividad en dos idiomas distintos.

Estudios como los del Instituto de Aprendizaje y Ciencias del Cerebro de la Universidad de Washington apuntan que a los niños hasta siete años les resulta mucho más sencillo aprender dos idiomas, y manejarse al mismo nivel con los dos. Uno de sus investigadores, Andrew N. Meltzoff, explica que, a partir de los ocho y hasta los 18 años, el aprendizaje pasa a ser «más académico y lento» y resulta más difícil hablar un segundo idioma con la misma naturalidad que nuestra lengua materna.

 

Cómo funciona un cerebro bilingüe

En España, por ejemplo, hay cuatro lenguas oficiales (castellano, euskera, catalán y gallego) y una parte destacable de la población es bilingüe, capaz de manejarse de igual modo tanto en castellano como en otra de esas lenguas. En Estados Unidos, por poner otro ejemplo, el 18% de sus habitantes en 2007 eran bilingües en inglés y otro idioma, y ese porcentaje aumenta cada año. La composición cada vez más diversa de las sociedades lleva a que se hagan más estudios sobre el funcionamiento del cerebro de una persona que, desde su infancia, puede conversar, pensar y desarrollar tareas complejas en dos idiomas distintos, aunque el que primero aprende, el materno, siempre tendrá cierta prioridad.

En el modo en el que una persona aprende dos lenguas intervienen tres factores: la edad de adquisición del lenguaje, lo bien que se habla ese lenguaje y el control cognitivo del lenguaje, es decir, el proceso de selección de un idioma sobre otro en el caso de los bilingües. En el primer factor, está ya demostrado que el período de aprendizaje de nuestra lengua materna está en los primeros años de vida, entre cinco y siete. ¿Pero hay diferencias entre el modo en el que los niños en ese período temprano de sus vidas adquieren además una segunda lengua?

 

Ventajas de ser bilingües

Los bilingües tienen mayor capacidad de concentración en una tarea, ignorando las interferencias a su alrededor.

El departamento de Psicología de la Universidad de California en Los Ángeles realizó varios experimentos con bebés de varios meses de vida inmersos en ambientes bilingües. Lo que se pretendía era averiguar si sus cerebros procesaban de manera diferente su entorno, estudiando el modo en el que los niños respondían ante estímulos visuales. Los resultados fueron negativos, por lo que los científicos concluyeron que las diferencias cognitivas entre bilingües y monolingües proceden de la adquisición y uso de vocabulario, más que de un tema de percepción. En ese aspecto, los cerebros de ambos grupos funcionan del mismo modo.

Por otro lado, investigadores de la Universidad Northwestern y de Houston se sirvieron de jóvenes texanos de entre 18 y 27 años, de los que 17 eran bilingües en español e inglés y 18 sólo hablaban inglés, para continuar ampliando los conocimientos sobre el funcionamiento de un cerebro acostumbrado a manejar dos idiomas. Se estudiaba qué partes de su cerebro se activaban cuando escuchaban varias palabras con pronunciaciones similares en inglés, y otras más diferenciadas, y determinaron que los bilingües tienen mayor capacidad para concentrarse en una tarea y aislarse del ruido o las interferencias a su alrededor. Viorica Marian, una de las involucradas en el estudio, explicaba los resultados de esta manera:

«Es como un semáforo. Los bilingües siempre están dando luz verde a un idioma y la roja al otro. Cuando tienes que hacer eso todo el tiempo, te vuelves muy bueno reprimiendo las palabras que no necesitas»

 

Monolingües y bilingües

¿Cuál es la diferencia entre los cerebros de las personas que sólo hablan un idioma y los de quienes se manejan con el mismo nivel de eficiencia en dos? Los científicos adquieren sus datos estudiando el flujo de sangre y oxígeno a determinadas regiones del cerebro durante la realización de ciertas tareas, y se sirven de resonancias magnéticas para ello. De este modo, pueden ver que los hablantes de un solo idioma utilizaban más las regiones del cerebro que se dedican al lenguaje, mientras las bilingües emplean más las centradas en el control del lenguaje, en la toma de decisiones referidas a él.

Es decir, que la principal diferencia entre un cerebro monolingüe y otro bilingüe está en su capacidad para tomar decisiones. No es que unos sean más inteligentes que otros, sino que desarrollan otro conjunto de habilidades. Por ejemplo, los bilingües desarrollan capacidades cognitivas que les permiten adaptarse a los cambios en las tareas que están desarrollando. Este se debe a que su cerebro está constantemente eligiendo la lengua en la que se expresa, lo que le da mucha más flexibilidad. También les permite concentrarse y memorizar mejor.

Sin embargo, las investigaciones sobre los beneficios que el bilingüismo tiene para el cerebro también tienen sus escépticos. Siendo más concretos, que no encuentran estudios que determinen de un modo claro que dicha ventaja existe a escala global. En lo que sí parece haber más consenso es en que aprender más de un idioma es beneficioso para el cerebro porque le permite ejercitarse y mantenerse en forma, lo que puede ayudar a retrasar la aparición de enfermedades que van minando poco a poco sus capacidades.

 

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