COVID-19
El coronavirus se expande en el mundo

Covid-19: el peligro de las variantes brasileras que llegaron a Argentina



Esta mañana el ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, confirmó en su cuenta de Twitter que el Ministerio de Salud de la Nación, a través del Malbrán, detectó la variante de Amazonas P.1 en dos muestras, y la variante de Río de Janeiro P.2 en otros dos viajeros. Todos ellos provenientes de Brasil.

La presencia de esta variante brasileña, llamada P1, se publicó científicamente por primera vez en diciembre de 2020.

Según Claudia Perandones, directora científica-técnica del Instituto Malbrán “la detección de las nuevas cepas es posible mediante la secuenciación genómica completa realizada por el ANLIS - Malbrán (Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud). Una de las mejores formas de conocer un organismo es secuenciar su genoma, que contiene las instrucciones necesarias para hacerlo funcionar. Cuando se produce una pandemia como la de Covid-19, conocer el genoma del agente infeccioso responsable proporciona información con gran relevancia para los investigadores. Esto permite identificar qué es lo que causa la enfermedad, conocer su origen y evolución con el tiempo o desarrollar estrategias terapéuticas para hacerle frente”, explicó. De esta manera, se determina rápidamente el origen del virus, se identifica la dinámina global de su dispersión, se analiza y se realiza el seguimiento de la virulencia viral y también se permite identificar rápidamente las mutaciones responsables de la segunda ola posterior al verano europeo, como también la de las variantes de Sudáfrica y Río de Janeiro.

Perandones agregó que “realizar el seguimiento de estas variaciones a través de una vigilancia genómica de la población viral circulante en el país, especialmente, y después la presión vacunal, es fundamental para asegurar la correcta cobertura de los linajes circulantes en la estrategia elegida”. Queda de manifiesto la necesidad de realizar estudios genómicos a gran escala y a tiempo real porque esta es la única tecnología que permite tomar decisiones relevantes para la salud pública.

En ese contexto, ANLIS-Malbrán, a través del Ministerio de Salud de la Nación, adquirió la tecnología CovidSeq de Illumina, que es una prueba de secuenciación de próxima generación (NGS) de alto rendimiento, que detecta el SARS-CoV-2 en hisopos nasales nasofaríngeos, orofaríngeos y de cornete medio de pacientes con sospecha de Covid-19. Se trata de una plataforma robótica, un equipo de secuenciación de nueva generación con alta capacidad de generación de secuencias y una infraestructura informática para estudios de epidemiología genómica, metagenómica e inteligencia artificial a gran escala.

“El equipo de secuenciación CovidSeq de Illumina permite la generación de 360 GB de información de secuenciación en 12 horas. Esto permitiría generar por ejemplo, 3.000 genomas de SARS-CoV-2 en 24 horas, lo cual admite el estudio genómico a gran escala y a tiempo real. La generación de información de secuenciación en el equipo es escalable, eso significa que se puede generar menos información de ser necesario”, explica la directora científica del Malbrán.

“Para que estos estudios puedan ser escalables, dicho equipo está asociado a una plataforma robótica que permite la obtención de material genético de distintas muestras clínicas y el procesamiento posterior en una etapa pre y post amplificación del material genético. Esta plataforma robótica puede ser programada para diversos usos que permiten escalar también el diagnóstico molecular de la institución”, enfatizó Perandones. “Esta plataforma es la única aprobada por Food and Drug Administration (FDA) para su uso diagnóstico por genómica para coronavirus y ya está siendo utilizada por laboratorios de referencia en EEUU y en todo el mundo con esta finalidad”, concluyó la directora científico-técnica del Instituto ANLIS - Malbrán.

El tema de las variantes de Covid-19 preocupa a todo el mundo. En Estados Unidos se está expandiendo rápidamente la variante británica conocida como B.1.1.7, y los científicos pronostican que esta dominará los casos de la enfermedad para marzo.

Según un estudio, se trata de una variante más contagiosa del coronavirus que fue encontrado por primera vez en Gran Bretaña, se está extendiendo rápidamente en Estados Unidos y duplicándose aproximadamente cada 10 días. Se la descubrió por primera vez en los Estados Unidos a finales de 2020. “Nada en este documento es sorprendente, pero la gente necesita verlo”, dijo Kristian Andersen, coautor del estudio y virólogo del Instituto de Investigación Scripps en La Jolla, California. “Probablemente deberíamos prepararnos para que éste sea el linaje predominante en la mayoría de los lugares de Estados Unidos en marzo”. El equipo de Andersen estimó que la tasa de transmisión de la B.1.1.7 en los Estados Unidos es entre un 30% y un 40% más alta que la de las variantes más comunes, aunque estas cifras pueden aumentar a medida que se obtengan más datos, dijo. La variante ya se ha visto implicada en repuntes en otros países, como Irlanda, Portugal y Jordania.

“Podría darse una situación muy grave en cuestión de meses o semanas”, dijo Nicholas Davies, epidemiólogo de la London School of Hygiene and Tropical Medicine que no participó en el estudio. “Pueden ser señales tempranas que justifiquen una investigación urgente por parte de las autoridades de salud pública”.

En Florida, donde el nuevo estudio indica que la variante se está extendiendo con especial rapidez, el Dr. Davies teme que una nueva oleada pueda llegar incluso antes que en el resto del país.

 “Si estos datos son representativos, puede haber poco tiempo para actuar”, dijo Andersen y sus colegas publicaron su estudio en Internet el domingo. Todavía no se ha publicado en una revista científica.

En Florida, los científicos estiman que más del 4 por ciento de los casos son ahora causados por la B.1.1.7. La cifra nacional puede ser del 1 o el 2 por ciento, según los cálculos de su equipo.

Para empeorar las cosas, Davies y sus colegas de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres publicaron el miércoles un estudio en línea que sugiere que el riesgo de morir de B.1.1.7 es un 35 por ciento mayor que el de otras variantes. El estudio aún no se ha publicado en una revista científica.

Las vacunas también pueden formar parte de la estrategia de lucha contra el B.1.1.7. En Israel, donde la variante es ahora predominante, los nuevos casos, las enfermedades graves y las hospitalizaciones ya han disminuido significativamente en las personas mayores de 65 años, un grupo al que se le dio la máxima prioridad para las vacunas. “Lo que tenemos que hacer con las vacunas actuales es ponerlas en el mayor número de personas posible, lo antes posible”, dijo Andersen.

La reducción de la variante B.1.1.7 también reducirá el riesgo de que la variante evolucione en algo aún peor. Ya en Gran Bretaña, los investigadores han encontrado muestras de B.1.1.7 que han adquirido una nueva mutación con el potencial de hacer que las vacunas sean menos eficaces. No está claro si estos virus se convertirán en algo común. Pero demuestran que al coronavirus le queda mucho espacio evolutivo por explorar. “Debemos esperar que aparezcan aquí”, dijo Andersen. “Lo que haya sido cierto en otros lugares también lo será aquí, y tenemos que afrontarlo”.



 

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