Los casos de personas infectadas por el Norovirus o virus de tipo «Norwalk» ya superan los 1,1 millones en Inglaterra y Gales, según informó la Agencia de Protección Sanitaria (HPA). De acuerdo a esta entidad, la cifra es un 72% superior a la registrada a finales de 2011. A su vez, este agente infeccioso es responsable del 50% de los brotes de gastroenteritis por intoxicación alimentaria en EEUU. Aunque afecta a personas de todas las edades y es transmitido por alimentos contaminados por aguas fecales y por contacto de persona a persona, puede generar complicaciones en niños y ancianos.
Desde su inicio, el invierno se ha mostrado desafiante para los servicios de Salud Pública en el Hemisferio Norte. Las salas de los hospitales se vieron colapsadas por la demanda, las escuelas redujeron sus horarios de clase y cruceros de lujo han experimentado verdaderas crisis sanitarias en pleno Mar Caribe. Solo en el Reino Unido, la cifra ha superado el millón de personas afectadas y, antes de Navidad, más de 400 pasajeros y tripulantes adquirieron la infección en los cruceros Queen Mary 2 y el Emerald Princess.
Sobre el norovirus
Aunque puede infectar a las personas en cualquier momento del año, se suele asociar al norovirus con cuadros invernales de enfermedades gastrointestinales. El modo de contagio más frecuente es a través del consumo de alimentos o agua contaminados, pero se puede transmitir por contacto de persona a persona. También es capaz de propagarse en el aire después de que alguien vomite.
La enfermedad suele comenzar unos días después de que la persona se infecte. Los síntomas más comunes son vómitos abundantes y diarrea acuosa, aunque también puede provocar fiebre baja, cefaleas, dolor abdominal y también en las extremidades.
La evolución
En las primeras 60 horas se dan las mayores manifestaciones y es un período de alto contagio, por lo que es crucial que quienes estén infectados no toquen alimentos que puedan ser ingeridos por otros ni que entren en contacto directo con otros individuos.
La enfermedad no tiene un tratamiento específico y se resuelve por sí sola, con una recuperación completa dentro de los 4 días. Sin embargo, los niños pequeños y los adultos mayores son los más vulnerables ya que pueden presentar deshidratación por la pérdida abundante de líquidos.










