Psicooncología, para acompañar a los pacientes con cáncer

LALCEC inauguró su área psicosocial para apoyar tanto a pacientes como cuidadores. Según un informe de la Asociación Médica Argentina, más del 60% de los pacientes con cáncer aumentaron su nivel de estrés.

Psicooncología, fundamental para acompañar a pacientes y cuidarores. (Foto: Pexels)

Siguiendo la definición de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que sostiene que la salud es “un estado de completo bienestar físico, mental y social” y no solamente “la ausencia de afecciones o enfermedades”, la Liga Argentina de Lucha contra el Cáncer (LALCEC) decidió conformar su área psicosocial, dirigida tanto a pacientes que atraviesan el diagnóstico y los tratamientos para superar la enfermedad, así como a sus cuidadores y personas cercanas.

Ante la urgencia de la enfermedad, los aspectos psicológicos y emocionales suelen quedar relegados, postergados o en un segundo lugar, sin considerar el alto impacto que tienen en el fenómeno de enfermar. Sin embargo, mantener el buen ánimo y el bienestar psíquico contribuye en gran medida a atravesar mejor esta enfermedad, de la que son diagnosticadas más de 129 mil nuevos casos cada año en Argentina. El objetivo del área, que se presenta de cara al aniversario número 100 de la institución, es el “cuidado integral del paciente, su familia y sus cuidadores”.

Coordinada por el doctor Carlos Silva, jefe del Servicio de Oncología del Hospital Británico de Buenos Aires y del Hospital Universitario Austral, y por la licenciada María Fernanda Montaña, psicóloga especializada en psicooncología y cuidados paliativos, el área propone una serie de programas  entre los cuales se encuentran grupos terapéuticos de cáncer de mama, un taller para cuidadores de pacientes oncológicos, espacios de psicooncología individual y el programa de mindfulness y cáncer.

También cuenta con un programa de voluntariado, que apunta a aquellas personas dispuestas a acompañar a los pacientes en su paso por la enfermedad. “Yo llegué a LALCEC como voluntaria y para nosotros siempre la prioridad fueron los pacientes. Estoy feliz de poder reconectarnos con la mirada que tuvo hace 100 años Helena Larroque de Roffo, fundadora de la institución, de trabajar para mejorar la calidad de vida del paciente con cáncer”, señaló María Cristina Espió, presidenta de la institución.

“Recibir la noticia de una enfermedad oncológica conmueve las distintas dimensiones de las personas. Por eso, en el acompañamiento en oncología es muy importante poner luz sobre todos los aspectos del ser humano que aparecen desde el momento mismo del diagnóstico”, explicó Montaña, quien además de coordinar el área psicosocial de LALCEC es parte del equipo de psicooncología en el Hospital Británico y el Alemán, y precisó que “nuestro propósito es ofrecer esta mirada de apoyo para contribuir al desarrollo de una asistencia más humanizada”.

 

Psicooncología, un aspecto central en el tratamiento del cáncer

 

Lo primero para entender este aspecto del tratamiento de la enfermedad es saber que se trabaja principalmente en la aceptación de lo que ya está ocurriendo para favorecer el afrontamiento y, con ello, la calidad de vida. La psicooncología propone distintas herramientas dirigidas al manejo del estrés o malestar emocional. Mejorar la comunicación, aprender a manejar los síntomas y miedos, revisar la calidad de vida, transitar duelos, y adaptarse a cambios en imagen corporal son algunos de los objetivos a los que apunta la psicooncologia.

“Desde el diagnóstico de cáncer se movilizan en los pacientes distintas emociones y se suscitan situaciones de la vida diaria y con su entorno familiar”, advirtió Silva, y explicó que, ante esta situación, “es muy importante el trabajo interdisciplinario para trabajar los distintos aspectos que se ven afectados”. Desde su experiencia en el tratamiento de pacientes con diagnóstico de distintos tipos de cáncer, el oncólogo remarcó que “si bien el ingreso en el grupo de trabajo generalmente es a través del médico oncólogo, es su responsabilidad integrar rápidamente al resto de las disciplinas, para lograr una atención centrada en todos los aspectos de la persona involucrada”.

En la Argentina, el Comité de Psicooncología Asociación Médica Argentina, realizó un estudio observacional, prospectivo y comparativo con 255 pacientes adultos, con el objetivo de conocer el impacto emocional en pacientes oncológicos durante el transcurso de la pandemia Covid-19. Como resultado, la mayoría de los pacientes afirmaron no tener asistencia por salud mental y el 80% expresó miedo a sufrir desatención por la pandemia, aunque no habían alterado su tratamiento. Por otro lado, el 83% de los pacientes vio alteraciones en su rutina y hubo una alta prevalencia del insomnio. En cuanto a los sentimientos, el 42% manifestó angustia y el 19% tristeza. El 60% de los pacientes puntuaron por encima del punto de corte para Termómetro de Distrés.

Una de los abordajes utilizados dentro de la psicooncología es el mindfulness. El programa de cáncer y mindfulness fue creado por Trish Bartley con el objetivo principal de que el paciente tome un rol activo frente a su diagnóstico y al proceso en general. Una serie de investigaciones que evalúan los efectos de esta terapia en pacientes con cáncer de mama han podido comprobar que reducen la sintomatología psicológica, puntualmente la ansiedad, la depresión y el estrés percibido, así como un síntoma físico como es el de la fatiga. Claramente, esta reducción de síntomas mejora directamente la calidad de vida de las pacientes.

El mindfulness plantea una manera de aprender a relacionarse de forma directa con aquello que está ocurriendo, momento a momento. Entendiendo que la muerte es parte de la vida, es una forma de tomar conciencia de la realidad y darse la oportunidad para trabajar el dolor, las pérdidas, las alegrías y los desafíos. Se trata de recuperar el equilibrio interno, para poder acompañarnos y acompañar a los demás. Algunos de los sentimientos habituales al momento de atravesar la enfermedad -como la ira, las dificultades de concentración, el miedo o la pérdida de ilusión- van mejorando a medida que avanza la terapia grupal.

En este mismo sentido funcionan los grupos terapéuticos para pacientes con cáncer de mama, con el foco en la posibilidad de compartir los distintos aspectos y manifestaciones de la enfermedad y las emociones y sentires que de ella derivan.

Los grupos que propone LALCEC tendrán una modalidad remota, de dos horas o 90 minutos por encuentro, dependiendo de la temática, y están pensados para que puedan participar tanto pacientes como familiares que acompañan el proceso. Para inscribirse, habrá que mandar un mail a [email protected]. Una clave para entender este tipo de abordaje es saber que no necesariamente se debe aprender algo, sino solo acompañar con una presencia genuina y amorosa a quienes lo necesitan.

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