Los masajes que activan la circulación y desinflaman las piernas

Cómo son los masajes para activar la circulación de las piernas (Foto: Pixabay)
Cómo son los masajes para activar la circulación de las piernas (Foto: Pixabay)

Cuando las piernas se hinchan o duelen frecuentemente, el médico debe intervenir para encontrar la causa del problema y solucionarlo: Hay que tener en cuenta que las piernas hinchadas o doloridas pueden ser síntoma de dolencias que afectan a los riñones, corazón o aparato digestivo. Pero en general, se deben a dificultades en la eliminación de líquidos, exceso de sodio, falta de movimiento y efectos secundarios de las hormonas como en el caso del embarazo o la menopausia, o en los días previos a la menstruación.

Los masajes para activar la circulación sanguínea y linfática son opciones muy efectivas para eliminar los líquidos acumulados en el organismo y generar una mejor oxigenación de los tejidos. El masaje significa para un trabajo para el cuerpo, por lo que puede resultar algo cansador en un principio, pero a lo largo del día notamos la diferencia.

Con una toalla fría

Las frotaciones dan excelentes resultados para activar la circulación, mejorar la capacidad respiratoria y despejar la mente. Con una toalla empapada en agua bastante fría y escurrida, friccione enérgicamente las distintas partes del cuerpo hasta que note la piel enrojecida. Se pueden hacer en todo el cuerpo empezando por hombros, brazos y tórax, siguiendo por el vientre, glúteos y muslos, bajando luego por las piernas, deteniéndote especialmente en los músculos de los cuádriceps y pantorrillas.

Puede hacerse en todo el cuerpo o solo de la cintura para abajo, que también es muy eficaz.

Después de unas cuantas pasadas, verá que la toalla se ha entibiado con el calor del cuerpo, entonces debe volver a mojarla en agua fría; la toalla debe estar siempre fría, ya que es el contacto del frío el que provoca la reacción y atrae el calor interno hacia la superficie. Haga esto durante unos 15 minutos; sentirá que la respiración y el pulso se aceleran, y al terminar tendrá una saludable sensación de cansancio físico. Abríguese y si puede tómese unos minutos para descansar y relajarse.

Las frotaciones son aconsejables para estados de decaimiento, si se siente con la cabeza “pesada” y su respiración es poco profunda.

Con una pelota de tenis

La planta del pie es una zona refleja por excelencia, sede de millares de terminaciones nerviosas. La medicina china la considera una de las principales y más estratégicas encrucijadas del cuerpo humano. En la planta del pie están representados todos los órganos, así, por ejemplo, el corazón está proyectado en el pie izquierdo, el hígado en el pie derecho, los riñones y el colon en la parte media, etc.

Un ejercicio que favorece la circulación y estimula la función de los órganos consiste en masajear suavemente las plantas de los pies con ayuda de una pelotita de tenis, que por su tamaño y dureza es la más adecuada. Apoye sobre la pelota un pie a la vez, haciéndola rodar con movimientos circulares de manera que cubra todas las zonas: el talón, el metatarso, los bordes interno y externo y los dedos tratando de abrirlos. Si aparece un punto doloroso, quédese en él un poco más hasta que el dolor se atenúe.

Este ejercicio es aconsejable hacerlo diariamente, unos 10 minutos para cada pie, siempre con la atención concentrada en la zona que está masajeando.

Con aceite y agua de romero

Para realizar este masaje que no solo alivia los síntomas de la mala circulación en las piernas sino que además deja la piel muy suave, vamos a necesitar aceite de oliva o de almendras y agua de romero. El primero que utilizaremos es el aceite, muy adecuado para favorecer el masaje y activar la circulación. Una vez finalizado, tendremos preparada agua de romero fresca. El romero es un gran anti-inflamatorio y favorecedor de la circulación.

Para preparar el agua de romero, se lavan bien 6 ramas de romero y se colocan en un frasco de cristal con un litro de agua y medio vasito de alcohol de 90º.Dejar que vaya macerando en un lugar oscuro durante dos semanas. Media hora antes de realizar el masaje, introducir la botella en la heladera para tenerlo fresco.

Nos aplicamos aceite de oliva en las manos y empezamos el masaje por los pies, tomándolos con las manos. Oprimimos y ejercemos un movimiento ascendente, hacia la pantorrilla. La presión nunca debe provocar dolor, se trata simplemente de realizar siempre unos movimientos hacia arriba, hacia el corazón. Así aportamos oxigenación a las venas. Recuerde también que, en caso de que existan varices o alguna arañita venosa, nunca la oprimiremos, actuaremos alrededor de ella, nunca directamente.

Debemos ir por zonas. Del tobillo a la pantorrilla llevará unos 3 minutos. De la pantorrilla hasta el muslo otros 3 minutos. En los muslos, siga el mismo movimiento ascendente y presione ligeramente más fuerte en la rodilla. No olvide los glúteos. Siempre hacia arriba. Se debe ejercer un poco de presión con los dedos, después abrir un poco la palma y arrastrarla sobre la piel y los músculos en movimientos ascendientes. El aceite debe permitir el movimiento deslizante de la mano, sin resbalar excesivamente.

Si se hace un automasaje, haga los mismos movimientos por delante y por detrás de la pierna. Y si lo hace a otra persona, es preferible que esta esté recostada y usted le haga los mismos movimientos tanto boca arriba como boca abajo, es decir, por ambos lados de las piernas. Lo normal es dedicar unos 25 minutos al masaje de la pierna.

Luego, coloque un poco más de aceite y proceda a masajear el abdomen con movimientos muy suaves. El movimiento es en forma de ocho, tomando como centro el ombligo, en sentido horizontal y luego vertical.

Una vez finalizado el masaje aplicaremos unas toallas pequeñas humedecidas con agua de romero fresca, durante unos 10 minutos. Servirá de alivio y reactivará la circulación. Este masaje se puede realizar dos días a la semana.

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