Maternidad niñez
Cuidados para embarazadas

¿Es seguro tomar sol durante el embarazo?



"No nos olvidemos que el deseado bronceado es en realidad la manera que tiene la piel de protegerse del daño de los rayos UV. Va sin decir que la exposición continua y frecuente a los rayos solares conduce al foto-envejecimiento (la aparición de arrugas y manchas prematuras) y también incrementa las posibilidades de desarrollar un cáncer de piel", afirma la dermatóloga Graciela Cuomo, del Servicio de Dermatología del Hospital Italiano.

Todavía no se sabe si la exposición a los rayos solares puede afectar al feto durante su gestación. Existen algunos estudios que esbozan una teoría en cuanto al vínculo entre la exposición a los rayos UV, la hiperpigmentación y la falta de ácido fólico, debido a que los rayos UV deterioran el ácido fólico, de suma importancia en el primer trimestre del embarazo para proteger al feto de cualquier problema en el desarrollo neuronal de la columna vertebral y el cerebro. Si bien hasta ahora no hay ninguna relación comprobada entre la falta de ácido fólico y los rayos UV, se recomienda evitar exponerse al sol durante períodos prolongados durante las primeras semanas del embarazo.

Por otro lado, la Dra. Cuomo dice que “la piel de la embarazada suele hallarse más sensible, y asimismo requiere un mayor factor de protección solar que lo habitual. Muchas veces aparecen manchas de pigmentación en la piel de las embarazadas, debido a la presencia de una mayor cantidad de estrógenos circulando por el cuerpo que estimulan la producción de melanocitos, lo cual deriva en un exceso de melanina que migra hacia las células de la piel.”

Durante el embarazo, tanto la hipófisis como la placenta segregan hormonas que favorecen la distribución de la melanina, tales como la MSH o la hormona melano-dispersante y otras (propiomelanocortina). No solo favorece la dispersión de la melanina sino también activa a los melanocitos a producir más pigmento. Este se traduce en pigmentación en el área facial (melasma), la línea alba (medio-abdominal) y también en áreas de roce tales como las axilas y la cara interna de los muslos. Por otro lado, también se estimula la pigmentación de los lunares que se tornan más oscuros durante el embarazo, así como la aparición de lunares nuevos.

Por todo esto es importante lograr una protección solar adecuada durante el embarazo. Las embarazadas deben protegerse diariamente con FPS 15 a 20 en invierno, aumentando a FPS 30 en el verano en la ciudad. Cuando se exponen al sol en áreas de playas o piletas deben aumentar el nivel de FPS a 50+, sobre todo en horas de alta radiación. El protector debe contener filtros UVB y UVA. Además, se aconseja a las embarazadas el uso de protectores solares de tipo físico, es decir con filtros inorgánicos, como los pediátricos, a fin de evitar la exposición a sustancias químicas.

 

Cuidados necesarios para las embarazadas

Otras formas de aumentar la protección incluyen evitar horas las pico, usar anteojos protectores para RUV, ropa de algodón clara o confeccionada con textiles que tengan incluido el protector, además de sombreros y viseras. Por otro lado, es importante mantener siempre un adecuado aporte de líquidos para evitar la deshidratación cuando se está expuesto al sol.

Finalmente, la exposición al sol incrementa la temperatura basal de la embarazada, lo cual puede elevar la temperatura del feto, con el consiguiente riesgo del sobrecalentamiento y la deshidratación, al detrimento del bienestar tanto del bebé como de su mamá.

Pero también es necesario tener en cuenta que la síntesis de la Vitamina D requiere de luz solar para fijar el calcio, y esto también es importante en la embarazada. Es suficiente entonces con 15 a 20 minutos de sol a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde pero nunca en horas del mediodía para fijar la cantidad necesaria de calcio. Además, en estudios recientes se ha encontrado que  el estimulo lumínico en la madre estimula el desarrollo de la retina en el feto, Este estudio ha sido publicado por la revista Nature en base a estudios realizados en bebès prematuros.

Por lo tanto seria necesario considerar que la exposición solar moderada y con cuidados efectivos es beneficiosa para la embarazada y el feto. 



 

 

 

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