Las autoridades del Ministerio de Salud de la Nación junto a representantes de las Sociedades Científicas explicaron las estrategias que se llevan a cabo para reducir el impacto de las enfermedades respiratorias e hicieron énfasis en la necesidad de que los grupos de riesgo reciban y reclamen las vacunas incluidas en el Calendario Oficial.
Participaron de la conferencia de prensa el viceministro de Salud de la Nación, Máximo Diosque; el subsecretario de Salud Comunitaria, Guillermo González Prieto, y la jefa del Programa Nacional de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles (PRONACEI), Carla Vizzotti. También estuvieron presentes los especialistas Daniel Stamboulian, presidente de la Fundación Centro de Estudios Infectológicos, Daniel Stecher presidente de la Sociedad Argentina de Infectología, Charlotte Russ, titular de la Sociedad Argentina de Pediatría y Eduardo López, presidente de la Sociedad Argentina de Infectología Pediátrica.
La Campaña de Invierno 2012 tiene por objetivo disminuir la incidencia, internación, complicaciones, secuelas y mortalidad por infecciones respiratorias agudas, reducir el impacto de la enfermedad por infecciones respiratorias agudas en los servicios de salud y realizar las actividades necesarias de planificación y organización de la atención en todos los niveles del sistema sanitario para dar una adecuada respuesta a la demanda que se presenta en la temporada invernal. En Argentina, la consulta por enfermedad respiratoria en pediatría se incrementa entre 3 y 7 veces entre los meses de mayo y septiembre.
“Estas afecciones existen durante todo el año pero tienen un comportamiento estacional que hace que entre los meses de mayo y septiembre aumente muchísimo el número de casos, esto lleva a un crecimiento en el número de consultas en los servicios, las internaciones y también el riesgo de complicaciones graves, incluso la muerte. Esto no es tanto un problema de cantidad como de temporalidad”, explicó Diosque y agregó que si bien ya hay más casos en la Ciudad y en la provincia de Buenos Aires, los hospitales públicos tienen capacidad de respuesta y la posibilidad de subcontratar camas del sector privado, si fuera necesario, aunque esto no sucedió en los últimos años.
Por su parte el doctor Stamboulian, destacó la importancia y el logro que significa que se hayan incluido nuevas vacunas en el Calendario Oficial. “Hay pocas cosas que se han hecho tan bien como haber implementado la vacunación antigripal y antineumocócica, así como haber introducido la vacuna conjugada para los niños. Sabemos que la neumonía causa más muertes que muchas otras enfermedades, como el SIDA o el cáncer de mama. Tener las vacunas es importante, pero lo fundamental es que les lleguen a quienes más las necesitan. Por eso seguimos trabajando para que se apliquen y, de esa forma, cortar la circulación de muchos virus”.
“Con el correr del tiempo estamos disminuyendo la mortalidad por enfermedades respiratorias y vemos que tenemos una oportunidad muy grande con estas tres vacunas”, enfatizó Vizzotti.
Gripe y neumococo
Según cifras dadas a conocer desde el ProNaCEI, hasta el momento la vacunación antigripal alcanza al 43,6% de la población de riesgo. En particular, ya se vacunó el 60,6% del personal de la salud, el 43,5% de las embarazadas, el 43,3% de las madres recientes y el 36,8% de los niños de entre seis y 24 meses. Dado que no se dispone de la totalidad de los datos necesarios para estos cálculos, estas cifras podrían subestimar la real cobertura alcanzada.
De todas maneras, remarcan la necesidad de que los médicos indiquen la vacuna a las personas que tienen predisposición a padecer complicaciones por gripe, pero también que éstas se acerquen a solicitar la inmunización –que es un derecho–, ya que hoy es muy baja la circulación de los virus de influenza y todavía se está a tiempo de protegerse para cuando la misma incremente.
En cuanto a la vacuna contra el neumococo, que en 2012 se incorporó al Calendario Nacional para los niños de dos a 12 meses, la cobertura a nivel nacional alcanzaría el 43,7% para la primera dosis, aunque decaería en forma significativa (11,9%) para la segunda. Para los niños de entre 12 y 24 meses, una población a la que se decidió extender la inmunización durante este año, las cifras correspondientes serían de 19,8% y 4%. “El objetivo es llegar al 95% de cobertura con un esquema completo en todas las jurisdicciones”, indicó Vizzotti.
Tos convulsa
También en 2012, el Ministerio de Salud puso en marcha la vacunación contra la tos convulsa de las embarazadas, a partir de la semana 20 de la gestación, y de las madres de niños menores de seis meses. “El objetivo es disminuir el impacto que tiene esta enfermedad en estos chicos”, acotó Vizzotti.
La tos convulsa es una enfermedad respiratoria causada por una bacteria muy contagiosa y que en la actualidad está reemergiendo en todos los países de la región, así como en el resto del mundo. Como destacó Vizzotti: “Este año Argentina sigue por arriba de lo esperado en relación a los casos de esta infección, con un impacto realmente alto en los más chicos. La mayoría de los fallecidos en el país fueron niños de entre dos y cuatro meses”.
Dado que los menores de dos meses no tienen edad para recibir la vacuna y los chicos entre los dos y los seis meses todavía no recibieron el esquema completo, no se encuentran protegidos contra esta enfermedad. A esto se suma que su sistema inmune no es maduro como para generar defensas ante una eventual infección. Por eso, la vacunación de las embarazadas sirve para transferirles esas defensas en forma pasiva, que los protegerán durante los primeros meses de vida. Además, la inmunización de las madres apunta a reducir la circulación del virus en el entorno de los recién nacidos.
Internación abreviada
Otra estrategia para el control de estas patologías respiratorias, entre ellas la bronquiolitis, es la que desarrolla el Ministerio en todas las provincias para atender a quienes no pueden tratarse sólo de manera ambulatoria ni tampoco deben internarse. Se trata de un grupo intermedio de pacientes, sobre todo niños, que requieren la internación abreviada. Esto permite que estén en observación unas horas para ver si se produce la mejoría necesaria o si se requiere llegar a una internación. También evita la nebulización y tiene en cuenta que estos cuadros son variables.
“Durante el día, un chico con bronquiolitis experimenta variaciones en su dificultad respiratoria. Uno de los logros más importantes fue que la familia comprenda esto, pero también que el equipo de salud sepa que tiene que transmitir a la familia la información sobre estas variabilidades, para que esté alerta y vuelva a la consulta cuando haya un incremento de la dificultad respiratoria, o aparezca fiebre”, puntualizó González Prieto, y agregó: “De allí la necesidad de salas de internación abreviada, no sólo en hospitales si no también en centros de salud, para que estén con sus padres durante la etapa aguda y se mantenga una vigilancia activa permanente”.










