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Ejercicio y mejor metabolismo: ¿mito o realidad?

Científicos se preguntaron si quienes entrenaban regularmente seguían quemando calorías aún en las horas de reposo. Las conclusiones fueron variadas.

Los fanáticos del cuerpo esbelto y aquellos que prueban las mil y una dietas o se inscriben en el gimnasio para bajar esos kilos de más, en especial cuando se acerca el verano, suelen pronunciar una palabra: metabolismo. Desentrañar su mecanismo de acción se ha convertido, para muchos, en objeto de culto.

 

A grandes rasgos, puede decirse que el metabolismo es el proceso que interviene en la transformación de los alimentos en energía para desempeñar sus funciones vitales. También se relaciona con la velocidad a la que el organismo usa ese “combustible”; es decir, se asocia con el ritmo al que uno puede bajar o subir de peso.

 

Acelerar el metabolismo es uno de los objetivos de los que quieren adelgazar, y la actividad física permite lograrlo. Si bien cada persona tiene características inherentes (edad, sexo, contextura, composición genética) que hacen que su metabolismo sea distinto del de las demás, el ejercicio produce un cambio en dos aspectos. Por un lado, los músculos consumen más energía que las grasas. De ese modo, una persona que hace deporte desarrolla más masa muscular, la cual a su vez necesitará más energía para funcionar. Por otra parte, el ejercicio aumenta la velocidad a la que el organismo consume la energía. Pero ¿cuánto dura ese incremento de rapidez?

 

Minutos, incluso horas después del entrenamiento, el cuerpo mantiene una temperatura elevada. En un determinado momento, este hecho llevó a los investigadores a afirmar que el organismo seguía quemando una cantidad elevada de calorías horas después de haber interrumpido la actividad. Sin embargo, otros científicos rechazaron esta hipótesis y decían que este efecto residual del ejercicio en el metabolismo era simplemente un mito.

 

Un experimento realizado en Canadá ha concluido que si bien la temperatura corporal se mantiene elevada horas después de hacer ejercicio, el efecto de la actividad en el metabolismo prácticamente desaparece cuando se está en reposo. Por lo tanto, la persona no sigue bajando de peso horas después de hacer ejercicio. Sin embargo, estos hallazgos parecen aplicarse sólo a los que hacen actividad moderada.

 

Los resultados de otro estudio, realizado en Australia, son diferentes. Según esta investigación, los deportistas que tienen un entrenamiento intenso sí se beneficiarían de una alta tasa metabólica prolongada, cuyo efecto puede llegar a las siete horas después de haber terminado de ejercitar. La salvedad es que las calorías quemadas durante el período en reposo posterior a la actividad equivalen al 10% de las quemadas durante el ejercicio.

 

En el caso de las personas que realizan una actividad física moderada, esta investigación determinó que el efecto metabólico del ejercicio duraba como máximo dos horas más y que el exceso de calorías quemadas representaba sólo el 5% de la energía consumida durante el ejercicio.

 

Este bajo porcentaje de calorías consumidas después de terminar de hacer ejercicio no implica, sin embargo, que la actividad física no sirva. Por el contrario, lo que estos estudios muestran, a pesar de sus distintas conclusiones, es que en todo caso la mayor efectividad del ejercicio en el aumento de la tasa metabólica ocurre durante la actividad, no así después del ejercicio.

 

Cuando se trata de adelgazar, el ejercicio sigue siendo uno de los pilares, no sólo por los beneficios que reporta en los aparatos circulatorio y respiratorio, sino también porque aumenta la masa muscular, que a su vez consume más energía, y porque acelera el metabolismo durante la actividad física. La combinación de ejercicio más dieta saludable permite mantener a raya a los kilos de más y gozar de una mejor salud.

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