Hallan nuevo reservorio de parásitos del gato

Se trata del caracol conocido como Rumina decollata, que produce una enfermedad parasitaria que afecta el aparato respiratorio de felinos domésticos y silvestres. Se transmite por la ingesta de babosas y caracoles terrestres que albergan larvas.

Expertos de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Buenos Aires hallaron por primera vez larvas de dos parásitos en una especie de caracol no nativo en Argentina, y ambos poseen con gran potencial de convertirse en una nueva especie hospedadora y reservorio de parásitos del felino en la naturaleza.

El primer hallazgo de las larvas de Aelurostrongylus abstrusus y Toxocara cati fue realizado por un equipo de investigadores y estudiantes concurrentes de la Cátedra de Parasitología y Enfermedades Parasitarias, dirigido por la doctora Natalia Cardillo.

La enfermedad Aestrongylosis era considerada esporádica, pero actualmente se ha incrementado su distribución en varias áreas geográficas, convirtiéndose en una patologúa emergente en los gatos. En Argentina, ha sido reportada en provincias como Buenos Aires, Corrientes y Santa Fe.

Por su parte, la Toxocariosis es una de las parasitosis más frecuentes de los perros y gatos. El parásito produce huevos que son eliminados con la materia fecal de estos animales, contaminando el suelo. El huevo larvado de Toxocara spp se desarrolla en el medio ambiente, convirtiéndose en infectante para gatos, perros y otros hospedadores, incluido el hombre.

En el hombre se reconocen variantes clínicas de la enfermedad producida por la migración larvaria, bajo el nombre de Larva Migrans visceral, Toxocariosis ocular, Toxocariosis encubierta y Neurotoxocariosis, donde la población de mayor riesgo la constituyen los niños.

Rumina decollata es un caracol terrestre oriundo del Mediterráneo, conocido como el caracol decolado, debido a la fractura del último espiral de su caparazón. Es altamente invasivo y se ha adaptado a múltiples ecosistemas. Se alimenta de materia orgánica vegetal fresca o en descomposición, incluidas heces de animales.

Son depredadores de otros invertebrados, incluyendo otros caracoles de tierra y sus huevos, siendo poco dañino para las plantas. Estas cualidades promovieron que fuera introducido intencionalmente en otras partes del mundo, como medio de control biológico del caracol de jardín Hélix aspersa.

“El crecimiento de poblaciones felinas semi silvestres en lugares públicos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que les ofrecen albergue y protección y la observación del crecimiento poblacional de esta especie de caracol, en detrimento de las poblaciones de Helix aspersa, planteó el interrogante como posible nuevo transmisor de parásitos del felino”, afirmó Cardillo, docente de la Cátedra de Parasitología y Enf. Parasitarias FCV-UBA.

Los hábitos coprófagos y la depredación sobre esta especie, postularían a R. decollata como un hospedador intermediario eficiente en el ciclo de A. abstrusus y un nuevo reservorio de larvas de Toxocara cati en la naturaleza.

La Aelurostrongylosis es una enfermedad que suele presentarse en forma asintomática, pero puede convertirse en mortal si no se diagnostica oportunamente. La Toxocariosis es una de las parasitosis gastrointestinales más frecuentes en los gatos y cobra aún mayor relevancia debido a su potencial zoonótico.

Los gatos son animales instintivamente cazadores, por lo que la condición conjunta de animal con hábitos de libre deambular y la temprana edad, son factores predisponentes para ambas parasitosis en la población felina.

“Resulta importante la difusión de estos hallazgos en la clínica de pequeños animales, fomentando medidas de prevención oportunas para la población animal y el ambiente” sintetizó Cardillo, doctora de la UBA e investigadora asistente CONICET.

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