Sexualidad
Algunos componentes causas disfunciones sexuales

Cuáles son los medicamentos que boicotean el sexo



Una gran variedad de medicaciones que se prescriben habitualmente en el consultorio del médico, entre ellos prácticamente todos los antihipertensivos, las estatinas y los antidepresivos, pueden provocar disminución del deseo sexual, alteraciones en la fase de excitación-esto incluye la impotencia - retraso del orgasmo y anorgasmia. Se calcula que de las consultas por trastornos de la sexualidad, el 35% de esos trastornos están causados por el uso de medicamentos. Pero también se sabe que esa es una pequeña parte de los afectados, ya que la mayoría de los pacientes no conversan con el médico de esto, por vergüenza o por no querer reconocer que se padece ese problema.

La buena noticia es que muchas veces la simple charla con el médico o la consulta con otro especialista como el médico sexólogo pueden tener la solución.

 

Bien de día, mal de noche

En la Guía de Buena práctica en Disfunciones Sexuales, publicada por el Ministerio de Salud y Consumo de España, el Dr. Luis García Giralda Ruiz, responsable del programa nacional para estas afecciones, explica que “los trastornos de la excitación en ambos sexos y los trastornos orgásmicos se producen a menudo por medicación que la gente toma habitualmente. Los primeros en el ranking son los somníferos y los ansiolíticos, a los que se suman, muy cerca, los medicamentos para la diabetes”.

Se ven diferencias entre hombres y mujeres, así como en la edad. Los antidepresivos, y sobre todo los inhibidores de la recaptación de la serotonina conocidos como IRS, como la sertralina, la fluoxetina y la paroxetina, causan disminución del deseo sexual y trastornos en la excitación, que parece ser el problema más frecuente que se observa en mujeres jóvenes. Además, los antidepresivos pueden causar retraso en la eyaculación de los hombres y anorgasmia en las mujeres.

En los hombres el problema más frecuente es la disfunción eréctil y en los más jóvenes tienen mucha incidencia los somníferos y los ansiolíticos como las benzodiacepinas, pero los medicamentos para bajar el colesterol, la diabetes y la hipertensión arterial causan la mayoría de los casos luego de los 45 años.

“El consumo de fármacos psicotrópicos – explica el Dr. Luis García Giralda Ruiz- como pastillas para dormir o bajar la ansiedad , son factores sobre los que el médico puede actuar, ajustando dosis o recomendando otras alternativas para el control del estrés, por ejemplo. En el uso de medicamentos usados para el control de enfermedades crónicas asintomáticas, como la HTA, la diabetes o la dislipemia, el paciente que asocie su disfunción sexual con el medicamento y no consulte solo puede optar por dos opciones perjudiciales; o no seguir su tratamiento o seguirlo y sentirse frustrado en su sexualidad.”

 

Consejos del sexólogo

“Todos los medicamentos antidepresivos actúan o bien retardando la eyaculación o disminuyendo el deseo sexual,” explica el Dr. Carlos Giambroni, médico especialista en psiquiatría y psicología médica, psicoterapeuta cognitivo y sexólogo clínico. “La alternativa no es dejar el tratamiento, ya que la depresión es en muchos casos una enfermedad con riesgo de vida y por otra parte no requiere en todos los casos una medicación de por vida. Se elige sacar al paciente de la depresión y tolerar las disfunciones sexuales que su uso acarrea, lo que no quiere decir que no haya vida sexual posible.”

Un punto fundamental en la solución de las alteraciones de la sexualidad causadas por fármacos es reforzar los otros componentes del proceso de excitación. “Los sexólogos manejamos ciertas estrategias con la medicación y algunas trampitas psicológicas para mejorar la sexualidad, en especial el deseo”, prosigue el Dr. Giambroni. “Los consejos dependen de cada caso. En la gente joven, los síntomas pueden remitir con el tiempo; lo que sugiero siempre es aprender con un profesional técnicas sensuales que apunten al placer y distiendan el momento del encuentro sexual, que permitan darle menos importancia a lo genital. La medicación que se toma habitualmente, sea para el problema que fuere, debe manejarla el médico que la recetó.” Aparte de las terapias psicológicas, el cambio de drogas, el ajuste de la dosificación o incluso, tomar el famoso sildenafil o viagra puede ser algo permitido, pero lo debe decir el doctor.

 

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