Clínica
Enfermedad autoinmune

Lupus: un tratamiento con células madre brinda resultados alentadores

De acuerdo a un metaanálisis donde se estudiaron investigaciones y estudios realizados entre el 2000 y 2019, las personas con lupus eritematoso sistémico que recibieron células madre mesenquimales tuvieron niveles más bajo de actividad de la enfermedad y menos efectos adversos.



El lupus es una enfermedad que se presenta cuando el sistema inmunitario del cuerpo ataca tus propios tejidos y órganos. Dicha enfermedad, que puede presentarse de 4 formas distintas: lupus eritematoso sistémico, lupus cutáneo, el inducido por medicamentos y el neonatal, afecta alrededor de 5 millones de personas en todo el mundo en algunas de sus formas. Entre los principales síntomas se encuentran el cansancio, erupción malar, dolor e inflamación de articulaciones y fiebre. Debido a que se trata de síntomas comunes a otras afecciones, el lupus puede ser difícil de diagnosticar, lo que demora en muchos casos el inicio de la terapéutica.

 

La forma más frecuente

Dentro de las diversas formas en que puede presentarse la enfermedad, el lupus eritematoso sistémico (LES) es el más común. Si bien no tiene cura, afortunadamente existen tratamientos farmacológicos que contribuyen a controlar el progreso de la enfermedad y disminuyen los síntomas. Sin embargo, algunas personas son resistentes a los tratamientos convencionales, en cuyo caso es preciso tratar la enfermedad y su sintomatología con nuevas opciones. En este sentido, el uso de células madre mesenquimales es el último avance de la ciencia para tratar esta enfermedad que afecta a millones de personas en el mundo. De allí, radica la importancia del almacenamiento del cordón umbilical de los recién nacidos (donde pueden encontrarse estas células), para el tratamiento de este tipo de enfermedades y de otras tantas.

“Las células madre mesenquimales, que se pueden obtener de la médula ósea (fábrica de la sangre), del tejido adiposo o grasa y del tejido de cordón umbilical, entre otros tejidos, actúan como inmunomoduladoras y de forma protectora, frenando los procesos inflamatorios, entre otras cualidades de valor, al momento de pensar en terapias celulares. Especial hincapié y a tener en cuenta, que estas células, como sí ocurre con las células madre de la sangre, no tienen la problemática asociada a la necesidad de compatibilidad. Por sus propiedades, han sido reconocidas como una herramienta prometedora para el tratamiento de trastornos inflamatorios y diversas enfermedades autoinmunes como el lupus, motivo por lo cual existen innumerables ensayos clínicos en avance en este sentido” comentó el Director Médico de BioCells, el Dr. Claudio Dufour (MN: 70466 y MP: 440744).

En esta línea, en los últimos años se han realizado diversos estudios e investigaciones para conocer el grado de eficiencia de estas células en el tratamiento del lupus. Uno de estos estudios es el que realizó el Depto. de Reumatología e Inmunología de la Facultad de Medicina de la Universidad Nanjing (China) denominado “Terapia Celular con células mesenquimales induce el aumento de FLT3L y células dendríticas CDc1+ en pacientes con LES” y cuyos hallazgos fueron comunicados en la revista “Nature” en el año 2019. De acuerdo a lo observado, las células mesenquimales producen una proteína denominada FLT3L (gen que da origen a una proteína que participa en la formación y la multiplicación de células sanguíneas nuevas) que ayuda a incrementar la cantidad de células dendríticas terogénicas (CDc1+), que son las encargadas de regular la actividad de otras células del sistema inmune, en la sangre de las personas con LES. Este hallazgo no es menor, ya que en el caso de los pacientes con LES tanto la proteína FLT3L como la CDc1+ están francamente disminuidas.

“En este estudio se estudió a 21 pacientes con LES que no estaban respondiendo a los tratamientos más convencionales y se les realizó una infusión intravenosa de células mesenquimales del cordón umbilical. Como consecuencia, los pacientes reportaron un aumento en la cantidad de células CDc1+ en su sangre, además, se observaron cambios en el índice de actividad de la enfermedad y mejoría en los síntomas que se mantuvieron hasta por seis meses después del tratamiento. Incluso se evidenció una mejoría en la función renal de los pacientes con nefritis lúpica, que es una complicación frecuente en pacientes con LES” detalló el especialista.

 

En qué consistió el estudio

Más recientemente, en el año 2020 especialistas en el tema realizaron un metaanálisis que recibió el título: “Eficacia clínica y seguridad de las Células Madre Mesenquimales para el Lupus Eritematoso Sistémico” con el objetivo de evaluar los niveles de eficacia y seguridad de los tratamientos con células mesenquimales para esta enfermedad autoinmune. Con este exhaustivo análisis, que consistió en la revisión de 10 investigaciones realizadas entre los años 2000 y 2019 por diversos grupos de expertos de todo el mundo que cumplieron con todos los requisitos de inclusión, se llegó a la conclusión de que el uso de las células madre mesenquimales podría ser un agente terapéutico celular prometedor para las personas con lupus eritematoso sistémico, así como para otras enfermedades cuya base es la alteración de la inmunidad. Concretamente lo que se observó es que los pacientes con este tipo de lupus que recibieron el tratamiento con células madre mesenquimales tuvieron niveles más bajo de proteinuria (aparición patológica de proteínas en orina) entre los 3 y 6 meses comparado con un grupo de control; al mismo tiempo que se observó menor actividad de la enfermedad a los 2 y 6 meses y menos afectos adversos.

“Estos resultados son alentadores y nos motivan a seguir en esta línea. El gran desafío es avanzar en la investigación clínica de las células mesenquimales del cordón umbilical para tener cada vez más información, sobre cómo pueden generar cambios positivos en el sistema inmune de las personas con lupus para aminorar los síntomas y mejorar así la calidad de vida de las personas. Sin embargo, se deben diseñar y realizar más estudios con puntos finales a más largo plazo y tamaños de muestra de pacientes más grandes para identificar resultados adicionales y sólidos, centrados en el paciente en el futuro” sumó Dufour. “Cada vez hay más conciencia de los beneficios que este tipo de células tienen en la salud de las personas. Pero aún falta que se hable más del tema, que la gente sepa que preservar las células mesenquimales de cordón umbilical puede el día de mañana salvarle la vida a una persona o mejorar notablemente su calidad de vida. En Argentina, hay mucho aún por hacer, pero es un gran paso que hoy estemos hablando de esto. Hay desconocimiento sobre el tema, y esto genera dudas; por eso la información es fundamental”, señaló por último el especialista.

 

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