¿Cómo preservar la fertilidad antes de tratar el cáncer de mama?

La vitrificación de ovocitos debe realizarse antes de iniciarse tratamientos con quimioterapia y rayos. A su vez, existen tests para detectar posibles alteraciones genéticas que aumentan el riesgo de esta enfermedad y técnicas para que los bebés nazcan libres de esa mutación. 

El cáncer de mama es uno de los más frecuentes en las mujeres y se calcula que una de cada ocho serán diagnosticadas a lo largo de su vida. Las tasas de supervivencia están asociadas a la detección temprana y al tratamiento adecuado. De hecho, cuando en una mamografía se detectan tumores en fases iniciales, las chances de curación superan el 90%. Pero cuando el abordaje requiere quimioterapia y radioterapia, se requiere pensar en preservar la fertilidad, un aspecto que preocupa a las pacientes.

En la actualidad, la vitrificación de ovocitos es la opción más viable y efectiva para la preservación de la fertilidad en quienes deben someterse a quimioterapia o rayos. No obstante, la estimulación ovárica necesaria para la vitrificación puede variar dependiendo del tipo de cáncer y, por supuesto, debe realizarse con el consentimiento del oncólogo antes de iniciar el tratamiento oncológico.

 “Es importante que las pacientes sepan que la técnica de vitrificación debe hacerse antes de comenzar con el tratamiento oncológico. El procedimiento es sencillo, se comienza con una estimulación ovárica con medicación durante 10-12 días para luego aspirar los ovocitos. Estos entrarán en un proceso de solidificación en el que serán tratados con una sustancia crioprotectora y sumergidos en nitrógeno líquido a una temperatura de -196°C. La principal ventaja respecto a la congelación tradicional es que no se forman cristales de hielo que dañen al óvulo”, asegura la doctora Natalia Fernández Peri, Co-Directora médica de IVI Buenos Aires.

Una vez que la paciente haya sido dada de alta, con la autorización de su oncólogo, puede comenzar con el tratamiento de reproducción asistida haciendo uso de sus óvulos obtenidos previamente.

Pero las versiones más graves de cáncer de mama están asociadas a alteraciones genéticas que pueden transmitirse al bebé. En ese sentido, Fernández Peri indicó que “para evitar el nacimiento de un bebé afectado por el gen BRCA2 –ligado al cáncer de mama en un 60 %–, antes de iniciar el tratamiento de Fecundación In Vitro, se le aconseja a la pareja que realice el Test de Compatibilidad Genética o CGT (por sus siglas en inglés, Compatibility Genetic Test)”.

El CGT es un análisis de ADN que se realiza a partir de una muestra de sangre de la pareja con el objetivo de identificar un tipo concreto de enfermedades genéticas, describió la médica. “En casos en que uno de los padres tenga una alteración genética que pueda trasladarse a los embriones, como es el caso del gen BRCA2, indicamos la técnica del Diagnóstico Genético Preimplantacional para lograr que los hijos nazcan libres de la predisposición genética vinculado al gen estudiado”, detalló.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí