Lunares: ¿cuándo son peligrosos?

Con la llegada de las temperaturas más cálidas, la piel está más descubierta y es más fácil detectar lunares sospechosos que pueden ser o no tumores malignos. 

Los lunares que requieren atención (Foto: Pixabay)

El melanoma es un tumor maligno originado en los melanocitos (célula de la piel) y es la causa de muerte más frecuente entre las enfermedades cutáneas. Según los especialistas, cualquier persona que tenga más de 100 lunares está en mayor riesgo de padecer melanoma. Los primeros signos pueden aparecer en uno o más de esos lunares.

A pesar de que la mayoría de los melanomas se originan en la piel, por ejemplo en el tronco o en las extremidades, también pueden aparecer en otras  superficies del cuerpo (como la mucosa de la boca, del recto o de la vagina, o la capa coroides del interior de los ojos).

Quienes tienen mayor tendencia a padecerlo son las personas de piel y ojos claros, rubias o pelirrojas; a diferencia de las personas morenas que tienen una incidencia 10 veces menor. Asimismo, las personas con nevus congénito gigante (grandes lunares congénitos) tienen más riesgo de desarrollar melanoma.

Actualmente, un 50% de los casos de melanoma se observan en personas menores de 50 años y un 35% de ellos son menores de 35 años.

 

El sol, el principal provocador

Los factores de riesgo del melanoma pueden dividirse en personales y ambientales. Dentro de los primeros, influye el fototipo (color) de piel, el número de lunares y la presencia de lunares atípicos (llamados nevus displásicos), además de los antecedentes familiares de cáncer de piel.

Entre los factores de riesgo ambientales, el principal es la exposición solar intensa e frecuente. Pero además del sol, las camas solares también representan un factor de riesgo importante, ya que los rayos ultravioletas (UVA y UVB) que emiten son extremadamente perjudiciales para la piel.

 

El alfabeto del melanoma

Para facilitar el diagnóstico clínico, se ha implementado el sistema del ABCDE del melanoma. De esta manera, las primeras cinco letras del abecedario son una guía para los signos precoces de advertencia de este tumor cutáneo:

  • Asimetría: Si se traza una línea por el medio del lunar, las dos mitades no se corresponden.

  • Bordes: Son irregulares, desparejos y pueden presentar muescas.

  • Color: Presenta una variedad de colores. También puede volverse rojo, blanco o azul.

  • Diámetro: Aumenta de tamaño a más de 6 milímetros o se eleva.

  • Evolución: Presenta cambios en tamaño, forma, color, elevación, o aparecen nuevos síntomas como sangrado, picazón o formación de una costra.

Recordá estos signos, y si detectás algún lunar sospechoso, programá inmediatamente una visita al médico dermatólogo. Pero recordá que estos signos no son la prueba de melanoma. Sólo significan que hay que estar alerta.

 

Así se previene…

  • Hay que protegerse del sol con vestimenta, sobreros y anteojos de sol.

  • Utilizá siempre pantalla solar con un FPS de 15 o mayor.

  • Buscá la sombra, y permanecé fuera del sol tanto como puedas entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde.

  • Es conveniente protegerse también en los días nublados, ya que los rayos ultravioletas atraviesan las nubes.

  • Realizá una vez por año una visita al dermatólogo y examiná regularmente tu piel (una vez al mes), ya que más de la mitad de los pacientes con melanoma tiene lunares atípicos de aspecto inusual.

  • Si tenés antecedentes de melanoma en su familia, incrementá la frecuencia de los controles. En estos casos, los niños deben ser examinados por un médico desde los 10 años de edad.

 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí