Maternidad niñez
Día Mundial del Asma

¿El asma infantil desaparece sola?

Esta enfermedad crónica afecta a 340 millones de personas en el mundo y es la más frecuente en la infancia. Qué hay de cierto en que el asma remite sola una vez que el niño crece.



El asma es una enfermedad crónica, tratable y no trasmisible que ocasiona inflamación y estrechamiento de las vías respiratorias, lo que puede generar síntomas como sibilancias, dificultad respiratoria, falta de aire, opresión en el pecho y tos. Según estimaciones de la OMS 340 millones de personas en el mundo tienen asma, siendo más frecuente en niños.

“En una crisis de asma, los músculos que rodean las vías respiratorias se vuelven rígidos, el revestimiento de los conductos aéreos se hinchan y en consecuencia pasa menos aire” explica el Dr. Marcelo López Mariscal, especialista en clínica pediátrica.

 

El asma bronquial

El asma está —con frecuencia— subdiagnosticado y en muchos casos no tiene tratamiento, afectando la calidad de vida y la capacidad de realizar actividades cotidianas. Esto puede ocasionar reiteradas visitas a guardias médicas e incrementa el ausentismo escolar. El asma y las alergias suelen presentarse juntas.

En niños que tienen vías respiratorias sensibles, los síntomas del asma se pueden desencadenar al inhalar sustancias llamadas alérgenos u otros factores que la predisponen, entre los cuales podemos citar:

? Pelo o caspa de animales.

? Polvo, moho y polen.

? Medicamentos.

? Cambios climáticos —en la mayoría de los casos, cuando comienza el frío—.

? Químicos —en el aire o en los alimentos—.

? Humo del tabaco.

? Ejercicio.

? Emociones fuertes.

? Infecciones virales, como el resfriado común.

 

¿Se va sola?

Los síntomas de asma a menudo disminuyen o desaparecen por completo a medida que el niño crece pero si el asma no está bien controlada, puede llevar a problemas pulmonares duraderos.

Según el Dr. Mariscal, el tratamiento del asma incluye 5 pasos:

1. Confirmación del diagnóstico.

2. Educación para el automanejo.

3. Tratamiento farmacológico.

4. Entrega de un plan escrito.

5. Reevaluación periódica.

Una educación exitosa del paciente y su familia es, probablemente, el punto clave en el tratamiento del niño con asma. Educar consiste no solo en brindar información respecto a esta enfermedad, sino en promover el desarrollo de conductas y habilidades que capaciten al núcleo familiar para lograr un adecuado control de la misma.

“La mayoría de los pacientes asmáticos puede llevar una vida normal con automanejo y tratamiento médico apropiado”, afirma el Dr. Mariscal y para concluir agrega que “ante la agudización de algún síntoma siempre se debe llamar al servicio de emergencias médicas o concurrir a una guardia”.

 

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