LAS CIFRAS AUMENTAN, PERO TODAVíA HAY DESAFíOS |

Estrategias para aumentar el número de trasplantes

Entrevista de Ana Paula Cordero.- En el día Nacional del Donante de Órganos y Tejidos, el Dr. Ricardo Ibar, Director Médico del INCUCAI, explicó a DocSalud.com cómo funciona el programa Hospital Donante. Apunta al manejo del dador presunto y a que las familas hablen del tema.

El Programa Hospital Donante busca que todos los centros incorporen la práctica de procuración de órganos como una más, para estar más familiarizados cuando reciban a pacientes graves.

Un modo de conocer el desarrollo de un país en materia de donación de órganos y tejidos es a través de su tasa de donantes por millón de habitantes (PMH). En 2011 Argentina alcanzó una de 15,1, ubicándose en los primeros lugares de Latinoamérica. Un análisis más completo también debe incluir el conocimiento y actitud de la población sobre el tema, las leyes, la garantía de equidad para el acceso a la práctica, el grado de participación de todo el sistema médico hospitalario y también la adecuada capacitación de los profesionales encargados de hablar con los familiares en el momento crucial.

El doctor Ricardo Ibar, Director Médico del INCUCAI, aborda todos estos temas y el donante presunto en diálogo con DocSalud.com. También explica en qué consiste y cuáles son los objetivos de la Estrategia Hospital Donante, una iniciativa que se lleva a cabo en todo el país con el objetivo de que cada centro de salud cuente con personal adecuadamente preparado e inmerso en el tema, para que puedan desarrollar los operativos de procuración e incrementar aún más el número de donantes, ya que todavía hay más de 7 mil pacientes en lista de espera.

Periodista: ¿En qué consiste el Programa Hospital Donante?

Dr. Ricardo Ibar: La Estrategia se implementa entendiendo que el proceso de donación y trasplante debe estar aún más enraizado dentro de los hospitales, sobre todo en los de alta complejidad que son los que reciben a los pacientes más graves, quienes pueden fallecer a pesar del esfuerzo de los especialistas. La idea es que estos hospitales incorporen la práctica de procuración como una más y que todo el personal sanitario esté capacitado para llevar adelante estos operativos. En el mundo un índice de calidad en la atención de un hospital y de una terapia intensiva es precisamente la generación de donantes, así lo indica, por ejemplo, la Sociedad Científica de España. Esto derriba un mito popular, ya que sólo los buenos servicios hospitalarios, que cuidan muy bien a los pacientes críticos y hacen todo lo posible por salvarles la vida son los que tienen mayor cantidad de donantes.

P.: Por eso es importante aclarar que no cualquiera puede ser donante.

R.I.: Exactamente. Para ser donante de órganos hay que fallecer de una forma especial, en general luego de una lesión cerebral primaria muy grave que puede ser traumática (una caída, una herida de arma de fuego o un accidente de tránsito), pero también otras causas que afectan el sistema nervioso central (hemorragia cerebral, tumor, infección del sistema nervioso). El fallecimiento se produce porque la causa es muy grave, mortal y ocurre a pesar del esfuerzo del personal médico y enfermería de la terapia intensiva. Una vez que se certifica la muerte de la persona se lleva adelante el proceso de donación.

P.: ¿Qué agrega la estrategia Hospital Donante además del coordinador hospitalario?

R.I.: El Programa Federal de Procuración instauró los coordinadores hospitalarios y este fue un factor importante en el aumento de donantes de los últimos 10 años. Pero vimos que había que dar un salto de calidad, ya que no es suficiente solo con un coordinador sino que se requiere que todo el hospital esté involucrado, incluyendo sus autoridades, para que toda la institución lleve adelante el proceso y ponga su esfuerzo para generar donantes de órganos o de tejidos.

P.: ¿Ya se implementa la estrategia en todo el territorio nacional?

R.I.: Sí, se trabaja en todas las provincias del país, porque es una estrategia vehiculizada por el INCUCAI pero impulsada por el Ministerio de Salud de la Nación y presentada ante los ministros. El doctor Carlos Soratti, Director del INCUCAI, y yo visitamos los hospitales y los ministerios para impulsar el desarrollo de esta estrategia, que requiere de mucha capacitación, un programa de comunicación interna y hasta de un cambio de mentalidad en el personal hospitalario.

P.: ¿Qué impacto tuvo la implementación hasta el momento?

R.I.: El impacto no está medido porque es un proceso que se está llevando a cabo de manera gradual. Tiene varios puntos a cumplir: formar un comité de procuración dentro de cada Hospital, instaurar un protocolo de seguimiento de pacientes críticos, con un coordinador hospitalario, un plan de capacitación y un plan de comunicación interno y externo. Esta serie de puntos se van implementando.  En aquéllos hospitales que captaron la esencia del proceso y ya realizaron los cambios, se ven los resultados y también mayor número de donantes.

Adecuada comunicación y donante presunto

P.: ¿Es importante el modo en el que los profesionales de la salud hablan con los familiares?

R.I.: Esto es muy importante. Según algunos modelos que hubo en la Argentina era una persona externa y extraña la que se comunicaba con la familia en el momento en el que fallecía una persona para hablarles de la donación. En cambio, ahora se busca que quien se encargue de comunicar la muerte y empezar a hablar de la donación sea un médico capacitado del equipo que atendió al paciente fallecido, en quien la familia depositó su confianza porque hizo todo el esfuerzo por salvarle la vida.

P.: ¿Cómo se capacita a los médicos para esta tarea?

R.I.: El INCUCAI tiene herramientas de capacitación. Por un lado tenemos cursos de comunicación de malas noticias, orientados en general para médicos de terapia intensiva para mejorar la comunicación entre el profesional y la familia, ya que no  es fácil transmitir la peor de las noticias que es la muerte de un ser querido, más en casos como estos en los que muchas veces son muertes violentas, inesperadas, también en el caso de la muerte de hijos.  Se requieren capacidades especiales en los médicos para poder comunicar la muerte y ayudar a esa familia en ese momento en el que inicia un duelo. Ese es el punto de partida, a partir de allí se puede hablar de donación, para esto tenemos un curso más específico para hablar de la donación con la familia con el que ya capacitamos 100 profesionales en todo el país. Brinda las herramientas adecuadas porque es un tema muy delicado, por eso enseñamos y practicamos, es un curso teórico práctico con simulaciones y actores.

P.: Si la ley dice que todos somos donantes presuntos si no manifestamos nuestra voluntad, ¿por qué en muchos casos aun se consulta a la familia?

R.I.: La Ley (26.066) está vigente desde hace más de cinco años y establece que todos los mayores de edad somos donantes salvo que se haya expresado lo contrario. Si en esos casos se le pregunta a los familiares, esa entrevista no está correctamente realizada. Por eso insistimos mucho en la capacitación de los profesionales, ya que cuando éstos están adecuadamente capacitados y tienen atributos personales positivos para hablar con la familia y lo hacen bien, la negativa es muy baja y el donante presunto se lleva a cabo sin ningún problema.

Todos podemos ser receptores

P.: ¿Cómo es la postura de nuestra sociedad acerca de la donación y trasplante de órganos?

R.I.: La sociedad argentina tiene una actitud muy positiva y esto lo vemos siempre: tanto en algunas encuestas como en el registro del Sistema Nacional de Información de Procuración y Trasplante de la República Argentina (SINTRA) habilitado para que las personas se expresen por el sí o por el no a través del DNI y ahí hay un 80% a favor. También se ve en los operativos ya que en cuando las personas fallecen en los hospitales, si el profesional está adecuadamente capacitado para hablar con la familia en ése que es el peor momento, la negativa es muy baja.

P.: ¿Qué garantías ofrece el sistema nacional de trasplantes?

R.I.: Es un sistema absolutamente transparente que funciona y está alerta las 24 horas del día  bajo el principio de equidad, ya que garantiza que cualquier tipo de paciente (con o sin obra social, particular o desempleado) pueda acceder a todos los trasplantes de órganos y tejidos. Todo ciudadano argentino tiene acceso tanto a la práctica como a la medicación inmunosupresora de por vida.

P.: ¿Qué  mensaje querría dar en el Día Nacional del Donante de Órganos y Tejidos?

R.I.: Este es un tema importante que hay que pensar, hablarlo y comentar la decisión en familia, teniendo en cuenta que hoy hay 7 mil pacientes en lista de espera, pero que uno de ellos podría ser un amigo, un hijo, un vecino o uno mismo, porque cualquiera de nosotros tiene muchas más posibilidades de ser receptor que de ser donante, en una relación de 3 a 1.

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