Clínica
Un producto irreemplazable

Los 15 mitos que atentan contra la donación voluntaria de sangre



La donación voluntaria de sangre, que ayuda a salvar vidas, disminuyó de manera drástica durante la pandemia de coronavirus. Pero más allá de la situación coyuntural, existen falsas creencias que atentan contra esta práctica.  

Las doctoras Alejandra De Bonis, Directora Asistencial del Centro Regional La Plata - Instituto de Hemoterapia de la Prov. de Bs. As y Silvina Kuperman, Jefa del Centro Regional de Hemoterapia del Hospital de Pediatría Garrahan se encargan de desterrar los mitos con esta nota y lo contrastan con lo que en verdad sucede

 

Mito 1: tengo que ir a donar sangre cuando alguien me lo solicita

 No hay que esperar a que un familiar lo necesite para ir a donar. Muchos piensan que el sistema está diseñado de forma en que cuando un familiar lo necesita, el centro de salud nos llama y tenemos que ir a donar. Este es un mito que alimenta el sistema sanitario. Sin sangre, los hospitales no pueden funcionar. Lo ideal sería tener en Argentina 100% de donantes voluntarios, es decir no relacionados con los pacientes. De este modo, se evita someter a las familias, en un momento crítico -como es cuando hay un familiar internado- a que además se tenga que hacer cargo de traer sus propios donantes. En la Argentina hay 45% de donantes voluntarios. Todo el resto lo hace a modo de reposición. En el Hospital Garrahan, desde 2011, se implementó un modelo con donantes 100% voluntarios por el cual se realizan colectas, campañas en universidades, en escuelas, municipios y empresas.   

Mito 2: donar sangre engorda

El acto de donación no provoca aumento de peso. Sin embargo, la persona cree que para reponer la sangre extraída, debe aumentar la ingesta de alimentos, lo cual no es necesario. La persona debe seguir consumiendo sus alimentos en cantidad y calidad de la misma forma en que lo hacía antes. Lo que sí se recomienda es tomar abundante agua después de la donación.

Mito 3: si dono sangre quedo débil

Normalmente nuestro cuerpo compensa la cantidad de sangre que se ha extraído. Si la persona goza de buena salud y cumple con los requisitos de donación, no presentará ningún tipo de alteración. La cantidad de sangre que se extrae representa menos del 10% del total en el cuerpo y se empieza a recuperar desde el momento de la donación.

Mito 4: los materiales con los que se extrae sangre son usados en varias personas

Para cada donación se usa material nuevo, estéril y descartable. El personal del Banco de Sangre aplica medidas de bioseguridad para que no exista riesgo de contaminación. Todos los bancos de sangre cumplen estas medidas para que los donantes se sientan seguros.

Mito 5: Si dono sangre puedo quedar anémico

La hemoglobina y hematocritos son analizados previamente. Los niveles de la persona en el momento de la donación deben ser normales, en caso contrario, no se permite donar para no correr riesgo de padecer anemia. Cabe recalcar que en nuestro cuerpo, el órgano encargado de producir las células de nuestra sangre es la médula ósea y esta se repone en forma total, aproximadamente en 52 días.

Mito 6: donar sangre causa impotencia sexual

No hay ninguna relación entre la donación de sangre y fallas en el sistema reproductor. La persona podrá seguir su vida sexual normal. Se recomienda no hacer ejercicios extenuantes ni fumar en las siguientes cinco horas después de donar.

Mito 7: donar sangre es doloroso

Es normal sentir dolor al momento del pinchazo y dependerá de la tolerancia de cada individuo, pero durante la donación no hay dolor.

Mito 8: las personas que padecen diabetes e hipotensión no pueden donar

Las personas que padecen esas enfermedades sí pueden donar, siempre y cuando estén controladas y cumpliendo con su medicación. Solo una persona diabética que sea dependiente de la insulina no puede hacerlo.

Mito 9: solo se puede donar dos veces al año

Los hombres pueden donar cada tres meses. Las mujeres pueden hacerlo cada cuatro meses debido a que pierden gran cantidad de glóbulos rojos en períodos de menstruación. Una persona es apta para donar si tiene entre 16 y 65 años, pesa más de 50 kilos, no estuvo expuesta ni es portadora de alguna enfermedad de transmisión sexual.

Mito 10: para donar sangre hay que estar en ayunas

 No es necesario estar en ayunas para poder donar sangre. Se recomienda no consumir alimentos grasosos dos horas antes de la donación.????

Mito 11: si tengo tatuajes o piercings no puedo donar sangre

Aunque es un factor de riesgo para el equipo médico, ya que se ignoran las condiciones del lugar en que se los realizó, alguien con tatuajes o piercings puede donar sangre un año después de habérselos hecho. Entonces ya se puede detectar cualquier anomalía en su sangre.

Mito 12: la sangre se necesita solo en casos de emergencia

La sangre se necesita todos los días, para cirugías programadas, enfermos en tratamiento, etc. Cada donación se procesa para obtener distintos productos (glóbulos rojos, plasma, plaquetas) y puede ayudar hasta a tres personas diferentes, no sólo víctimas de accidentes, también pacientes con anemias, leucemia, etc. Además, donar en el momento en que ocurre un accidente grave puede ser demasiado tarde. La sangre necesita ser examinada antes de usarla, por lo que es vital tener las donaciones antes.

Mito 13: no puedo donar sangre si he padecido hepatitis

Una persona sí puede donar sangre, siempre que haya padecido hepatitis A antes de los 12 años de edad. Pero NUNCA en el caso de las hepatitis B ni C.

Mito 14: si dono sangre puedo contraer VIH/sida u otra enfermedad

Los donantes no pueden contraer ninguna enfermedad, ya que todo el material usado para la donación (jeringas, agujas, etc.) es estéril y desechable. Donar sangre es seguro.

Mito 15: si dono sangre estaré más saludable porque mi sangre se renueva

No hay ninguna evidencia que indique que sea así. La sangre se renueva todo el tiempo. En la médula ósea está la fábrica de las células de la sangre y por minuto se producen millones de glóbulos rojos que salen a la circulación. No se ha mostrado que las personas que donan sangre frecuentemente sean más sanas porque se les renueve más la sangre. Al donar, se extraen 450 ml de sangre. Lo primero que se recupera es el plasma, que es la parte líquida, y luego se recuperan todas las células de la sangre sin ningún problema.

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