La enfermera española afectada de ébola se contagió al quitarse uno de los trajes de protección tras cuidar al misionero infectado en África.
«Creo que el fallo está en quitarse el traje», dijo la enfermera infectada, Teresa Romero, de 40 años.
El error se habría producido al quitarse uno de los trajes tras salir de la habitación en el hospital Carlos III del misionero infectado Manuel García Viejo, quien falleció en agosto.
La repatriación de África de García Viejo y del otro misionero fallecido fue cuestionada desde ámbitos médicos.
El canciller, Jorge García Margallo, la defendió diciendo que «todos los países serios» han recogido a sus nacionales con ébola.
El presidente, Mariano Rajoy, defendió la gestión del gobierno en el caso. «Lo vamos a superar», afirmó.
Mientras, se conoció que los exámenes a otra enfermera, del Hospital La Paz, que estaba aislada y en observación, dieron negativo.









