Trasplante de médula ósea: el 70% no se da entre familiares

Como la mayoría necesita de donantes no emparentados, el Gobierno incentivó a la población a inscribirse en el Registro Nacional de Células Hematopoyéticas del Incucai, que forma parte de la red mundial Bone Marrow Donors Worlwide. Es porque se necesita una compatibilidad del 100%.

El 70% de las personas que requieren un trasplante de médula ósea deben recurrir a donantes no emparentados, por que lo convocan a los argentinos inscribirse en el Registro Nacional de Donantes de Células Progenitoras Hematopoyéticas del (Incucai), que desde su creación en 2003 permitió que 507 pacientes accedan a este tratamiento.

«Contrariamente a lo que se cree, sólo entre un 25 y un 30% de las personas que tienen indicación de trasplante de médula ósea para tratar enfermedades hematológicas tienen la posibilidad de encontrar un donante compatible en su grupo familiar”, explicó el ministro de Salud de la Nación, Juan Manzur, en el marco del Día Nacional de la Donación de Médula Ósea que se celebra el 1 de abril.

Por esa razón el funcionario destacó que «se torna fundamental que la gente venza sus miedos, se informe y decida formar parte de este registro para darle la oportunidad de la vida a aquellos que lo necesitan”.

Las células progenitoras hematopoyéticas (CPH) son células madre encargadas de producir los glóbulos rojos, que transportan el oxígeno a los tejidos; los glóbulos blancos, que combaten las infecciones en el organismo y se ocupan de la vigilancia inmunológica; y las plaquetas, que participan del proceso de coagulación de la sangre.

Cada año, cientos de personas son diagnosticadas con enfermedades hematológicas como leucemia, anemia aplástica, linfoma, mieloma, errores metabólicos o déficits inmunológicos, las cuales pueden ser tratadas con un trasplante de CPH, conocido como trasplante de médula ósea.

Estas células se encuentran en la médula ósea, un tejido esponjoso ubicado en el interior de los huesos, que no debe confundirse con la médula espinal que es un tejido nervioso ubicado dentro del canal raquídeo de la columna vertebral.

Las CPH circulan en la sangre cuando se estimula su salida de la médula ósea y también se hallan en la sangre del cordón umbilical y de la placenta del bebé recién nacido.

Para ser donante se requiere estar sano, tener entre 18 y 55 años, pesar más de 50 kilos y presentarse en un Centro de Donantes donde se expresa la voluntad.

Con el consentimiento informado del donante se toma una pequeña muestra de la unidad de sangre para realizar el análisis de su código genético (HLA), cuyos datos se ingresan a la base informatizada del registro.

En el caso de requerirse una donación, los datos del paciente se cotejan con el banco y si da una compatibilidad del 100%, se convoca al voluntario a realizar la donación que podrá hacerse mediante una nueva extracción de sangre o de la punción de médula ósea, según decida la persona junto al equipo médico.

Desde su creación en 2003, el Registro Nacional de CPH posibilitó que 507 pacientes accedan a un trasplante de médula ósea con donante no emparentado.

El año pasado se realizaron 82 trasplantes de CPH con un donante no emparentado obtenido gracias a la intervención del INCUCAI y seis de ellos fueron concretados con donantes argentinos. Además, se realizaron 518 trasplantes autólogos y 158 trasplantes alogénicos con donante familiarmente relacionado.

«El pueblo argentino, solidario por naturaleza, debe sentirse orgulloso de tener desde hace poco más que una década un registro que ofrece los máximos estándares de calidad en la materia y forma parte de la red mundial, la Bone Marrow Donors Worldwide, que agrupa a 54 registros internacionales de 40 países, con más de 12 millones de donantes efectivos a los que se puede recurrir desde cualquier parte del mundo», sostuvo el ministro.

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