Tratan a dos estadounidenses con suero experimental contra el èbola

Dos estadounidenses, que fueron trasladados desde Liberia enfermos de ébola, continúan un tratamiento con un suero experimental en el hospital universitario de Emory, en Atlanta, Estados Unidos, que trabaja estrechamente con los Centros de Control  y Prevención de Enfermedades (CDC).

Se trata de Nancy Writebol y Kent Brantly, quienes tras recibir las primeras dosis del suero, conocido como ZMapp, experimentaron una significativa mejoría, en especial el último que a su llegada a la ciudad de Atlanta sorprendió a los expertos cuando bajó caminando de la ambulancia que lo trasladó al hospital, informaron familiares y allegados, según informó la agencia Efe.

El suero, nunca antes probado en humanos, es producido a base de anticuerpos creados en la sangre de ratones que se adhieren a las células infectadas con ébola para evitar su avance.

Las autoridades se muestran aún cautelosas respecto a la efectividad y disponibilidad de la droga, dado que se desconocen sus efectos secundarios y si se puede producir en grandes cantidades en caso que se demostrara su seguridad, aunque todavía están acelerando el proceso de pruebas para incrementar su producción.

Charles Antzen, investigador de la Universidad de Arizona y que colaboró durante años con la empresa que produce el suero, cree que el uso efectivo del medicamento aceleró por lo menos un par de años todo el proceso de investigación que permita su experimentación en humanos.

«Fue una gran sorpresa para mí y para otras personas que están involucradas en este proyecto que llegara tan rápidamente a humanos. De hecho el lote del material que les dieron en Africa, había sido de hecho preparado para ser usado en pruebas en animales», señaló Antzen a Efe.

El especialista calificó de «valiente» la decisión de enviar el suero hacia África para ser administrado a Writebol y Brantly, y que en ello colaboró «el hecho de que ambos pacientes fueran personas que entendieran el funcionamiento del medicamento y estuvieran lo suficientemente lúcidas como para permitirlo».

«Definitivamente se dieron un gran número de actos fortuitos que permitieron que el suero fuera utilizado», agregó.

De acuerdo con la organización Samaritan`s Purse, para la cual trabajaban los estadounidenses cuando contrajeron el virus en Liberia, ambos pacientes expresaron su esperanza de que el uso de la droga experimental en ellos pudiera servir para que otros enfermos en Africa tuvieran acceso a ella.

«Esto va a atraer mucha atención y presión política para asegurarnos de que el medicamento es lo que hizo que mejoraran», indicó Antzen, integrante de equipos que buscan una vacuna contra el ébola y para quien ahora la prioridad debe ser cómo aumentar la producción del suero.

«Puedo haberles tomado cerca de dos meses haber producido un par de gramos del medicamento utilizado en estas dos personas, pero si necesitamos 1.000 dosis podría tomarles hasta seis meses o un año», afirmó el especialista.

Explicó que la baja productividad del suero se debe a que el laboratorio que lo produce es una compañía pequeña que no había recibido hasta ahora «la atención adecuada».

La Administración de Fármacos y Alimentos (FDA) anunció esta semana que decidió impulsar por vía de urgencia el uso de una vacuna experimental contra el virus que demostró su efectividad en monos, la cual podría ser administra a partir de 2015 en personal sanitario bajo alto riesgo de contraer la infección en Africa Occidental.

El uso de tratamientos experimentales para controlar la enfermedad incrementó la presión de líderes de países africanos, que reclaman poder acceder a ellos, y de hecho motivó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) anuncie la realización de un «panel sobre ética médica» para la próxima semana, que abordará ese aspecto

De acuerdo a los últimos datos divulgados ayer por la OMS, el virus del Ebola ya infectó en Africa Occidental a 1.711 personas, de las que 932 murieron.

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