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Un análisis de sangre para saber el sexo del bebé

Los exámenes de células fetales tomados del plasma materno tras siete semanas de embarazo son seguros no sólo para saber si será nena o varón, si no también para detectar anomalías genéticas. Esta prueba es sustituta de la amiocentesis, más riesgosa y susceptible de provocar abortos.

La prueba de sangre, menos riesgosa que la amniocentesis

Los exámenes de células fetales tomadas de la sangre materna después de siete semanas de embarazo son seguros y eficaces para determinar el sexo del feto y los riesgos de anomalías genéticas, de acuerdo con un análisis de varios estudios.

Los exámanes de orina de la madre no parecen por el contrario fiables para determinar el sexo del bebé, concluyó el trabajo publicado en EEUU en la revista Journal of the American Medical Association (JAMA).

El análisis de células fetales en la sangre de las mujeres embarazadas puede ser una buena alternativa a la amniocentesis, que permite realizar un análisis citogenético o de los cromosomas del feto, pero es más riesgoso.

La amniocentesis es actualmente el procedimiento médico elegido para determinar anomalías genéticas y conocer el sexo del feto, pero en realidad presenta un riesgo, bajo, de provocar un aborto involuntario. La ecografía también puede determinar el sexo del niño a partir de las once semanas de embarazo, pero no se considera fiable.

«El recurso de analizar la sangre materna para determinar el sexo del feto en forma segura y altamente confiable reduciría el número de pérdidas fetales resultantes de la amniocentesis y sería bien recibido por las mujeres embarazadas cuyos fetos corran riesgo de anomalías genéticas relacionadas con el sexo», dijeron los investigadores, entre ellos Stephanie Devaney, de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH), principal autora de la reseña. En países como Holanda, Gran Bretaña, Francia y España, el examen ya es utilizado clínicamente de manera habitual.

Recientemente, las compañías comenzaron a vender el examen directamente a los consumidores a través de Internet, indicaron los autores de la investigación. Este análisis se presenta como una prueba no médica y para uso de los futuros padres que sienten curiosidad sobre el sexo de su hijo, dijeron.

 
Los investigadores precisaron que, en algunos casos, la prueba determinó el sexo del feto con un índice de precisión de 95 a 99% en las primeras cinco a siete semanas de embarazo.  Los investigadores analizaron 57 estudios que hallaron 3.524 embarazos en los que el feto era varón y 3.017 embarazos con un feto de sexo femenino.

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