Los problemas de espalda pueden deberse a la mala pisada

Por qué la pisada puede causar dolor de espalda (Foto: Pixabay)
Por qué la pisada puede causar dolor de espalda (Foto: Pixabay)

Nuestros pies son flexibles y adaptativos. Nos permiten alcanzar el equilibro y propulsar el cuerpo hacia adelante. Sin embargo, una mala pisada puede acarrear problemas en la cadera o en la columna, generar desgaste anormal de la rótula y provocar malestares musculares.

“Esto se debe a que un mal paso transmite los impactos de manera desequilibrada y obliga a la columna a adoptar posturas para forzar la marcha, recargando las diferentes articulaciones vertebrales” explica el quiropráctico Marcelo Barroso Griffiths (Matrícula 9784)

Atención corredores

El running es uno de los deportes de moda y cada vez son más las personas que salen a correr. El problema, sin embargo, es que muchos lo hacen por su propia cuenta, sin supervisión de un profesional.

“Si antes de comenzar a hacer deporte es fundamental hacerse un chequeo médico y una prueba de esfuerzo, si se va a practicar running es importante realizar previamente un estudio biomecánico de la pisada. Este no solo sirve para saber cómo pisamos, qué tipo de zapatillas debemos comprar o si necesitamos plantillas, sino que nos puede ayudar a prevenir posibles lesiones y a correr de una manera más eficiente”, asegura el quiropráctico Marcelo Barroso Griffiths.

¿Para qué sirve un estudio biomecánico de la pisada?

En un estudio biomecánico de la marcha se estudian conceptos como desplazamientos del centro de presiones, estabilometría (estudio del equilibrio), asimetrías, evolución del centro de presiones durante la dinámica del paso, estudio cinemático de la carrera (tiempos de vuelo, tiempos de apoyo, posibles dismetrías, desplazamientos angulares, velocidades, etc.).

“En el caso de los corredores –apunta Barroso Griffiths- este estudio aporta información muy importante acerca de cuáles son las fuerzas y los movimientos que experimenta el pie al correr. La pisada es muy diferente de unos corredores a otros y determina las diferencias existentes en la biomecánica y la propensión a determinadas lesiones de unos y otros”.

Consecuencias de una mala pisada

Una mala pisada puede afectar la columna vertebral y recargar las diferentes articulaciones vertebrales. Cuando esto ocurre, el corredor comienza a padecer dolores de espalda y, a medida que la carga horaria de entrenamiento es mayor, aumenta paulatinamente el dolor. Por lo tanto, disminuye su capacidad funcional y su perfomance.

“Un estudio de la pisada –advierte el quiropráctico- actúa como prevención, siendo capaz de detectar descompensaciones posturales, desequilibrios posturales y anomalías o lesiones en pies, rodillas y caderas”.

Tipos de pisada

El tipo de pisada que cada persona tiene es vital para su entrenamiento. De acuerdo con Barroso Griffiths, existen tres tipos de corredores, de acuerdo a los tres tipos de pisada: Pronador, Supinador y Neutro o Normal.

– Pisada de pronador

• Es la pisada más habitual: entre un 50 y un 60 % de los corredores padece sobrepronación.

• Tienden a correr con las piernas más juntas y pisando con la parte interna del pie, que es la que recibe todo el peso.

• Al correr, la persona mete el tobillo hacia adentro, lo que significa que el empuje es hacia el interior del pie al momento de apoyarse. Esto puede ocasionar torceduras en pie y rodilla.

• El pie es plano y la huella refleja toda la planta del pie.

• El desgaste en la suela se presenta en el borde interno.

• Los pronadores severos suelen tener pies “flexibles” lo que les produce inestabilidad de las estructuras de soporte durante la carrera.

– Pisada de supinador

• Es muy poco frecuente, ya que solo el 10% del total de los corredores son supinadores.

• Es el caso opuesto al pronador: suele correr con las piernas separadas y apoyando la zona exterior del pie. Esta parte es la que recibe el mayor impacto sobre el suelo.

• El pie es cavo, se observa el apoyo del talón y de la parte delantera del pie, mientras que en el centro sólo se verá una línea más fina.

• El apoyo del pie produce un gran impacto en la columna porque la superficie que apoya es muy poca.

• Al apoyarse con mayor fuerza en la parte exterior del pie, puede afectar a las rodillas.

• Desgastan la zapatilla no solo en la zona del talón sino también a lo largo de los bordes externos.

• Los pies con supinación severa tienden a ser más rígidos y no pueden absorber el impacto, al igual que los pronadores.

• El pie rígido de los supinadores está predispuesto a tener esguinces de repetición, fracturas de estrés, lesiones de los peroneos y dolor en la rodilla tanto en su cara interna como externa.

• Los corredores con supinación severa deben buscar un calzado que tenga una buena amortiguación y flexibilidad.

– Pisada neutral o normal

• Un alto porcentaje de corredores (alrededor de un 40%) tienen una pisada neutra.

• En plena acción, los corredores neutros mantienen sus piernas en paralelo.

• El apoyo del pie se distribuye de manera uniforme, tanto en la parte externa como interna del pie.

• Presentan una pisada plana.

• Su huella es la más común, con apoyo delante, en el talón y en el medio. La pisada es recta y así distribuye mejor el peso.

• Este tipo de corredores presentan una pisada totalmente plana, por lo que no suelen sobrecargar ni la parte interna ni externa del pie.

Test para hacer en casa

Para saber cuál es el tipo pisada hay que recurrir a test especializados, pero se puede tener una aproximación con un método sencillo:

1. Con los pies descalzos y bien apoyados en el suelo, pararse con las piernas un poco separadas.

2. Flexionar las piernas tres veces, dejando libertad de movimientos. A la tercera flexión, parar y tratar de mantener esa postura.

3. Si en la última flexión, las rodillas están pegadas, la pisada es de pronador. Si éstas no se pegan pero están muy próximas, es neutro. Y si las rodillas se encuentran muy separadas, es supinador.

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