Los deportes también benefician a quienes viven con VIH

Por la Dra. Romina P. Mauas.- Estudios demostraron que practicarlos no sólo es seguro, sino también aporta beneficios, entre ellos el psicológico. A su vez, no existen casos reportados de contagio del virus al jugarlos, incluso los deportes de contacto.

La natación es una de las actividades recomendadas.

El perfil de la infección por VIH ha ido cambiando continuamente. Si bien ha sido alguna vez considerada como una progresiva, no curable y fatal, para aquellos con acceso al tratamiento antirretroviral, actualmente se presenta como una enfermedad crónica manejable. Esta cronicidad ha reflejado un incremento en la prevalencia de complicaciones en cuanto a la función o estructura corporal en los pacientes. Actualmente, el ejercicio es una estrategia clave empleada por profesionales y personas que viven con el virus para la rehabilitación de dichas complicaciones, pero también como herramienta para mejorar la silueta, el confort y la imagen corporal.

Sabemos que el ejercicio incrementa la fuerza, beneficia la función cardiovascular y el status psicológico en la población general pero, ¿cuáles son sus efectos en los adultos viviendo con VIH? También para esta población se ha demostrado que realizar actividad física aeróbica al menos 20 minutos tres veces por semana, durante un  mínimo cuatro semanas es seguro y favorable.

Las intervenciones aeróbicas incluyen por ejemplo natación, ciclismo, jogging, remo, subir escaleras o realizar una caminata. Varios estudios sugieren una mejoría en el estado inmunológico y cardiopulmonar de los pacientes gracias al entrenamiento, como incremento en la masa muscular, la capacidad aeróbica y el tiempo hasta el agotamiento voluntario o descensos en la frecuencia cardiaca. Es también conocido el efecto cardioprotector que se produce al incrementar la fracción HDL del colesterol, es decir el colesterol “bueno”.

Pero la diferencia significativa parece encontrarse en una marcada disminución de síntomas depresivos y mejoría de parámetros psicológicos. La ansiedad y tensión se sobrellevan más fácilmente cuando el ejercicio nos acompaña diariamente. La satisfacción personal que implica la auto-superación en el ejercicio, es un estimulo para sortear también los obstáculos de la vida cotidiana.

¿Debo preocuparme de contraer el VIH por jugar deportes? No hay ningún caso documentado de transmisión al practicarlos. El riesgo es muy bajo, aún en los deportes que incluyen contacto corporal directo, en el cual existe la posibilidad de lastimarse. Si alguna persona está sangrando como producto de un golpe, su participación en el deporte debe interrumpirse hasta que la herida deje de sangrar, se limpie con antiséptico y se vende en forma segura. No hay ningún riesgo de transmisión del VIH en actividades deportivas en donde no se sangre (como por ejemplo, a través del sudor).

¿Las ventajas de realizar actividad física se aplican para cualquier edad y sexo? Probablemente sí, pero hay que tener en cuenta que la mayoría de los estudios clínicos consideraron exclusivamente adultos entre 18 y 50 años. La población femenina también merece especial atención en estudios futuros, ya que las mujeres estuvieron poco representadas en dichos ensayos.

¿La actividad debe estar siempre supervisada? No en todos los casos, pero es aconsejable realizar una evaluación clínica completa al iniciar una actividad y dar recomendaciones específicas en cada caso.

Por lo tanto, estamos en condiciones de afirmar que practicar deportes es una actividad segura y beneficiosa desde el punto de vista físico y, principalmente, psíquico en este grupo de pacientes.

La Dra. Romina P. Mauas se desempeña como médica infectóloga de Helios Salud.

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