DIFUNDIERON SUS RESULTADOS TRAS CUATRO MESES |

Garrahan: lanzan programa centralizado para testeos de sangre más seguros

Mediante él, se analizan las muestras de 22 hospitales públicos por el método de biología molecular. La tecnología permite reducir el “período ventana”.

El Hospital Juan Garrahan presentó su programa de centralización del testeo, por el método de biología molecular, de la sangre donada en los 22 hospitales públicos porteños y el Posadas, que permite reducir en 67 días el período de ventana para la detección de la Hepatitis C y en 11 días el del VIH.

“En el Garrahan este método está implementado para sus donantes desde 2008, pero la novedad es haber creado una red pública de prestación, que es de gran impacto para donantes y para pacientes que reciben transfusiones” en todo el sistema de salud público de la Ciudad de Buenos Aires, aseguró la jefa del centro regional de hemoterapia del Garrahan, Silvina Kuperman.

La técnica en cuestión, denominada NAT (Amplificación de ácidos nucleicos), implica la utilización de “una tecnología de alta complejidad y muy costosa, por eso la centralización promueve una mejor relación costo-efectividad”, dijo Kuperman.

Es que el Garrahan sigue siendo el único hospital público en la Ciudad de Buenos Aires que cuenta con esta tecnología, mientras que en todo el país sólo hay tres equipos similares en establecimientos estatales(en los Bancos Centrales de Sangre de Salta, Formosa y Córdoba).

El denominado Programa de Centralización de las Pruebas de Biología Molecular para VIH, Hepatitis B y C en Donantes de Sangre se puso en marcha el 12 de agosto pasado en el laboratorio del hospital Garrahan. Cuatro meses después, los responsables de esta iniciativa presentaron formalmente el programa y sus resultados.

“Esto es el eslabón final de una serie de esfuerzos mancomunados de varios años para ofrecer una altísima calidad de atención sanitaria pública en la Argentina”, aseguró el presidente del Consejo de Administración del Hospital Garrahan, Marcelo Scopinaro.

La principal ventaja que supone la generalización en el uso del método de biología molecular en el análisis de la sangre utilizada en los hospitales porteños y el Posadas, es un aumento de la seguridad transfusional por la reducción del denominado “período de ventana”, el lapso inmediatamente posterior al contagio de VIH o hepatitis, durante el cual el virus está en el organismo del donante pero los exámenes no lo detectan.

“Los donantes pueden transmitir enfermedades por transfusión, y si bien nosotros estudiamos la sangre de todos nuestros donantes, hay lo que se llama un período de ventana inmunológico que hace que si el donante fue infectado recientemente, las pruebas convencionales no lo detecten”, explicó Kuperman.

“Pero con estas pruebas de biología molecular se achica el período de ventana inmunológica, pudiendo detectar donantes en una fase temprana y evitando transmitir la enfermedad a los pacientes”, explicó Kuperman.

Con la tecnología anterior, que rastrea anticuerpos y no el ADN viral, el período de ventana para la Hepatitis C era de 77 días y de 22 para el VIH. Con el nuevo método, en ambos casos el período de ventana se reduce 10 días.

“La Técnica NAT detecta el ADN y el RNA, es decir, la genética del virus, a diferencia de las otras técnicas que testean anticuerpos y que implican que haya que esperar que el organismo reaccione generando anticuerpos por la presencia del virus”, dijo.

No obstante, Kuperman resaltó que los factores que hacen a la seguridad transfusional de ninguna manera se reducen al testeo de la sangre donada.

“Si bien esto contribuye e la seguridad transfunsional, no es la única variable, porque si bien el NAT tiene un impacto importante también es importante tener donantes voluntarios, habituales y de bajo riesgo, así como buenas prácticas de manufactura” de los componentes sanguíneos, dijo.

Desde que se inició el programa hasta hoy, se analizaron 16.150 muestras de sangre donadas de los hospitales porteños, 2.800 del Hospital Posadas y 6.400 de Garrahan.

Y las proyecciones indican que al término de primer año serán 50 mil de los hospitales porteños, 12.400 del Posadas y 16 mil de Garrahan.

Esto permitirá que se transfundan 105.400 componentes de sangre más segura, 18.000 en el Posadas y 14.000 en el Garrahan.

“Estamos orgullosos de seguir demostrando que el hospital público lidera los procesos de mejoramiento de la calidad de los servicios de salud”, concluyó Scopinaro. 

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