Clínica
Claves para disminuir su impacto

Primavera: el incremento de pólenes genera más alergia



La contaminación ambiental está generando un gran impacto en el aumento de los casos de alergias al polen. Las primaveras más prolongadas provocan que el paciente esté más tiempo en contacto con ellos.

 

¿Qué sabemos de la alergia?

Se trata de una respuesta anormal del sistema inmune, que reacciona ante sustancias o agentes inocuos como ácaros, pólenes, hongos aerógenos, derivados de animales, alimentos, etc. generando una reacción inflamatoria en piel y mucosas. La forma de expresarse es a través de síntomas y signos que dan origen a la enfermedad alérgica. Según cual sea el órgano que afecte recibirá su nombre: rinitis alérgica si ocurre en la nariz, conjuntivitis alérgica si ocurre en los ojos, asma bronquial si ocurre en los bronquios, urticaria o dermatitis si ocurre en la piel, a veces esta reacción puede ser sistémica y se denomina shock anafiláctico.

La edad de aparición depende de la carga genética y la exposición ambiental que no solo se refiere al contacto con los alérgenos, sino a la contaminación ambiental, que por diferentes mecanismos está impactando en el aumento de la frecuencia de esta enfermedad.

 

¿Cómo lo prevenimos?

Como paso inicial, la consulta con un médico especialista, quien a través de pruebas de alergia podrá identificar e informar en donde se encuentra el problema y cuáles son las medidas que debe llevar a cabo el paciente.

En el interior de los hogares, el contexto de pandemia, ha generado un aumento de tiempo de exposición a los alérgenos como los ácaros o derivados de mascotas. Por eso, es muy importante la limpieza de los hogares para controlar este tema.

En el exterior, es más difícil evitar el contacto de los alérgenos. Es por ello, que el primer paso es la prueba de alergia y el siguiente es saber en qué lugar y en qué meses se encuentran en el ambiente para llevar a cabo las medidas necesarias para evitarlo.

 

¿Qué es el conteo de pólenes?

Es la recolección de pólenes del aire a través de aparatos especiales. Esas muestras luego son analizadas por biólogos/as especializados quienes se encargan de identificar y cuantificar los granos de pólenes por metro cúbico de aire. De esta manera, se conoce la concentración de polen en el aire día a día y así determinar su relación con los síntomas alérgicos. “A mayor cantidad, hay más posibilidades de tener síntomas más severos como puede ser una crisis aguda de asma, es por eso que es tan importante medir la cantidad. Todo aquel interesado en conocer estos datos, puede ingresar a esta dirección y revisar la información: https://www.alergia.org.ar/index.php/profesionales/conteo-de-polenes.”, mencionó Pablo Moreno, Presidente de la AAAeIC.  En cada estación se observa un gráfico con colores que indica la concentración del polen:

  • verde baja
  • amarillo moderada,
  • naranja alta
  • rojo muy alta.

Conocer esta información le permitirá:

 Al paciente

  • Extremar las medidas de prevención para disminuir el impacto
  • Si tienen que viajar a otra zona geográfica podrán conocer las concentraciones de distintas especies de pólenes a los que podrían estar expuestos

Al médico alergista

  • Precisión en la indicación de la medicación durante el periodo adecuado
  • Realizar diagnósticos y tratamientos específicos (inmunoterapia) según los pólenes de cada zona geográfica

 

Impacto de la pandemia en las enfermedades alérgicas

 La pandemia nos ha llevado a una situación extraordinaria: una disminución al contacto con los alérgenos del exterior y más aun teniendo en cuenta que los pacientes están usando mascarillas, por lo tanto muchos se encuentran con poco o ningún síntoma.

Cuando salgamos de esta etapa el sistema inmunológico de nuestros pacientes volverá a estar contacto con los alérgenos de exterior y tanto el paciente como el especialista deben estar preparados para enfrentar esta situación.

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