Nueva York: ya está prohibido fumar en parques y playas

Entró en vigencia la última medida del alcalde Michael Bloomberg, aprobada hace tres meses. Quienes la violen, deberán abonar una multa de u$s 50.

El Central Park, junto con 1.700 parques y 30 km de playa, ya son libres de humo

Ya entró en vigor en Nueva York la prohibición de fumar en zonas verdes como Central Park o en espacios peatonales como Times Square, y quien la viole recibirá una multa de 50 dólares.

Se trata de la última medida adoptada en la batalla del alcalde de la ciudad, Michael Bloomberg, contra el humo del tabaco, y que refuerza las ya rigurosas normas que existen en la ciudad.

Primero fueron los bares y restaurantes, y ahora se trata de los espacios abiertos: desde Times Squre y Central Park hasta la High Line o las playas públicas de Coney Island.
En concreto, la prohibición -aprobada en febrero y que entró en vigor hoy- concierne a los 1.700 parques municipales de la ciudad y los casi 30 kilómetros de playas del litoral, paseos y plazas.

La medida había sido adoptada hace tres meses con una amplia mayoría (36 votos a favor y 12 en contra) por el concejo municipal, luego de un encendido debate.Quien apoyaba la propuesta la defendía en nombre de la salud pública, sosteniendo que el humo pasivo también provoca daños a quien lo respira, mientras quien la criticaba acusaba a la ciudad de totalitarismo y de coartar la libertad.

«Los neoyorquinos que quieran disfrutar las playas y los parques de la ciudad podrán respirar aire fresco en todo momento y no encontrarán colillas», dijo Bloomberg al firmar la ley.

La medida también fue adoptada por Los Angeles y Chicago, e incluso se empieza a instaurar también en departamentos, que no se rentan a personas que fuman.

En Nueva York la campaña anti-tabaco comenzó hace unos diez años y ha convertido a la ciudad en una suerte de símbolo de esta cruzada contra el humo.

En 2009, un estudio de la Asesoría de Salud de la ciudad reveló que el 57% de los no fumadores tiene de todos modos en los pulmones un elevado nivel de nicotina, provocado por el humo pasivo.

Según las últimas estadísticas, en diez años el número de fumadores se habrá reducido un tercio, y desde que Michael Bloomberg ocupa la alcaldía de la ciudad cerca de 400.000 personas declararon haber dejado de fumar.

El ayuntamiento decidió adoptar de momento una aplicación «suave» de la nueva norma y a los agentes que desde hoy vigilarán por su respeto se les invitó a evitar las multas, al menos inicialmente, y limitarse a regañar a los infractores dándoles consejos «educativos».

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