GUíA QUE ACONSEJA A LA MAGISTRATURA CóMO TRATAR A LOS ADICTOS |

Polémica por el paco: dos visiones antagónicas para un mismo problema

Por primera vez se establecieron parámetros médicos para definir a un adicto. El texto que los incluye propone limitar las internaciones para los casos de consumo excesivo. Frente a este tema surgen las voces que consideran que un centro de rehabilitación a puertas abiertas no es una opción viable, frente a las que buscan no limitar las actividades diarias de los usuarios con un tratamiento estricto.

Ayer fue presentada la “Guía de orientación a la Magistratura para la adecuada atención de las personas consumidoras de sustancias psicoactivas”, un documento  que surgió para establecer pautas y orientar una modalidad de tratamiento para los adictos, principalmente al paco, cuyas urgencias se triplicaron en el último año en los Hospitales de la Ciudad. El texto apunta a limitar las internaciones a los casos estrictamente necesarios y a tomar en cuenta las decisiones de los pacientes. Sin embargo, madres del paco que asistieron como espectadoras consideraron que las víctimas de esta droga no pueden ser tratados en un centro de rehabilitación a puertas abiertas y que este tipo de iniciativas son el paso previo a una despenalización total.   

 

El texto fue elaborado por una Comisión Interdiscisciplinaria de Expertos en Adicciones compuesto  por médicos, psicólogos, jueces y sociólogos y su presentación se realizó en el Marco de una jornada organizada por la diputada por Diálogo por Buenos Aires, María Elena Naddeo, Presidenta de la Comisión Especial de la Salud Mental de la Legislatura Porteña. La necesidad de confeccionarla surgió tras la sentencia de la Corte Suprema de Justicia que despenalizó la tenencia de droga para consumo, por impulso del Ministro de la Corte Suprema de la Nación Eugenio Zaffaroni y el Juez Federal en lo Criminal y Correccional de la Capital Federal, Sergio Gabriel Torres.

 

El escrito remarca que el diagnóstico debe ser “un acto clínico centrado en la salud de la persona” y que debe priorizar la estrategia de tratamiento que menos comprometa los lazos sociales del paciente. A la vez, la iniciativa busca establecer los patrones del consumo de drogas y tomar en cuenta la elección del paciente. Es decir, si el individuo elige la ingesta, pretende informarlo sobre medidas de prevención para el contagio de enfermedades, como el HIV. Para paliar las necesidades, se proponen los centros de día,  de jornada completa o media jornada, y limitar la internación para quienes estén en situación de crisis, al asignar sólo la prolongada para aquellos que presenten un consumo compulsivo, que esten en situación de calle o de abuso sexual.  

 

Consultada por DocSalud.com, María Elena Naddeo, describió a la guía como “un enfoque interdisciplinario que aborda el consumo de sustancias como un problema de salud dentro de un contexto social e histórico determinado”, es por eso que recomendó el trabajo comunitario. Por otra parte, desde el documento se reclama la reglamentación de la Ley 2318 para la Ciudad de Buenos Aires, que está a la espera este paso hace tres años y, en palabras de la diputada, “se va a orientar sobre el protocolo de actuación, o sea, lo que debe hacer un juez o un policía sobre una persona que no es delincuente sino que está atravesada por el consumo, entre ellas decirle dónde recurrir y a qué lugar puede ser derivado”. A la vez, dentro del texto, “se brinda un diagnóstico de las afecciones y de las modalidades del tratamiento.

 

Con una visión opuesta, el psicólogo y asesor técnico de las Madres del Paco, Eduardo Lavorato, quien se desempeña en la Villa 1-11-14 en la Asociación Civil “Hay otra esperanza”, señaló que la elaboración de esta guía responde a “un mero reduccionismo médico frente a una problemática social”, en el marco de un contexto “a favor de la despenalización”. Tanto para Lavorato como para un numeroso grupo de madres, plantearle a un adicto la posibilidad de elegir resulta insostenible y este paradigma es opuesto al que se propone desde la SEDRONAR, “una de las secretarías nacionales con uno de los presupuesto asignados más reducidos, que se basa en la Ley 23.737, la que ve al adicto como alguien que se encuentra en una situación de vulnerabilidad y que padece”, señaló Lavorato. Luego agregó que las propuestas planteadas desde la jornada “ven al adicto como un sujeto de derechos”, es decir que “se basa en el artículo 19 sobre las prácticas privadas de las personas, como un sujeto que elige”. Sin embargo, el asesor sostuvo que el nuevo panorama, bajo la premisa las libertades individuales, no explica el problema de las adicciones en nuestro país, “donde los chicos se vuelven consumidores de las sustancias mucho antes de que puedan cruzar una etapa de desarrollo, como el colegio secundario, indispensables para poder tomar decisiones” 

 

Lavorato reconoció que los jueces están en una situación de desconcierto sobre como actuar frente a los adictos. Esta jornada propuso una respuesta mediante la guía y los paneles, que seguirán durante el día de hoy. Ayer disertaron los jueces Raúl Zaffaroni y Sergio Torres, el Ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación Julio Alak y distinos médicos. Entre ellos el Dr. Alejandro Todaro Kicyla, especialista en Salud Pública, enfatizó en el enfoque colectivo de la guía a la vez que resaltó el concepto de persona, ya que “los contextos de las personas determinan los estados de salud”. Por otra parte, sostuvo no estar de acuerdo “el simplismo del no a la droga”.

 

A su vez, el especialista en toxicología Carlos Damin esbozó que es necesario poseer “una estructura psiquiátrica para enfermarse” y que cabe la posibilidad de que “se puede hacer un uso recreativo de la droga”, posición que se diferencia de la de Lavorato, quien sostuvo que “todo sujeto que se cría en ámbitos que generen problemas en su desarrollo tiende a generar un trastorno de personalidad, y uno de ellos es el consumo abusivo de sustancias”.  Por otra parte, Damin recomendó adoptar hábitos de vida más saludables desde toda la sociedad y calificó de preocupantes la ingesta de psicofármacos y del alcohol, el cual generó 1157 pacientes graves el pasado año, versus a los 82 del paco.

 

Dos líneas en las Madres del Paco

 

En representación de las Madres del Paco, Bilma Acuña, disertó en un panel y sostuvo que “no existen recetas mágicas”, a la vez que destacó la necesidad de que “los chicos sean evaluados”. Sin embargo, lejos de los micrófonos y como espectadoras, estaban las madres de pañuelos negros, quienes afirmaron no estar relacionadas con Acuña. Rita Diaz, de “Hay esperanza” de la Villa 1-11-14 calificó a la jornada de vergonzosa, mientras que María Isabel Rego, de “Madres guiando la vida”, en Avellaneda, sostuvo que “desde esta conferencia, comprendieron que lo mejor para un chico del paco es la comunicación, pero el chico del paco no puede tenerla, hay que internarlo y desintoxicarlo”. A la vez  agregó que no es fácil “agarrar a un adicto” y finalizó con la ironía: “probá un centro de rehabilitación con puertas abiertas, a ver si el chico se queda”.

 

Consultada por DocSalud por las libertades personales de los adictos, Rego sostuvo que este enfoque ve a los consumidores de paco “como sujetos de derecho que se está muriendo día a dia” y que esta visión “no deja de mentirle a la sociedad”, ya que quien consume paco precisa “atención urgente y necesita estar judicializado para eso”.

 

Durante un intervalo, las Madres de Pañuelos Negros se acercaron a Damin para preguntarle por qué en la jornada no había nadie del SEDRONAR presente y se escucharon los reclamos: “que digan la verdad, que no hay plata para internaciones”. En relación al tema, Rego sostuvo que el encuentro llevado a cabo ayer es “un acto previo a la despenalización” ya que “lanzar una guía de esta magnitud, sin una decisión concreta ni políticas públicas” sólo responde “a llevar al adicto a su casa”.

 

El debate está en su punto álgido. El enfoque presentado desde la legislatura puede responder para algunos a una visión menos inocente y considerar el “No a la droga”, como un simplismo, tal como lo afirma el Dr. Todaro. Para otros, como las Madres de Pañuelos Negros de la Villa 1-11-14 y Avellaneda, el simplismo radica en ver al adicto como una persona que está en condiciones de elegir.  Será el futuro el que de una respuesta.

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